La Masacre de My Lai: Estudio de un Caso

Por el Mayor Tony Raimondo, Auditor de Guerra

Programa de Derechos Humanos

Escuela de las Américas, Fuerte Benning, Georgia

 

Notas Administrativas

La reseña siguiente debe proporcionarle al instructor suficiente información objetiva, un análisis y puntos de discusión para llevar a cabo una conferencia que motive la activa participación de los estudiantes. El instructor debe usar esta reseña para preparar el estudio de un caso, en tres duraciones diferentes - una, tres y cinco horas. La duración del estudio del caso seleccionada para la presentación dependerá y guardará proporción con la duración del Bloque de Instrucción de Derechos Humanos del cual forma parte. Por ejemplo, si el Bloque de Instrucción de Derechos Humanos es de ocho horas de duración, entonces el Estudio del Caso de My Lai debe ser de una hora de duración; si es de 24 horas de duración, entonces el estudio debe ser de tres horas de duración; y si es de 40 horas, entonces de cinco, respectivamente. Debido a que nosotros impartimos un adiestramiento según las normas y no según el tiempo, estas duraciones son una meta y no un requerimiento. Las duraciones del caso de estudio son negociables con el instructor principal (por ejemplo, el instructor principal del Bloque de Instrucción de Derechos Humanos). La idea es ser flexibles, y que la meta final sea hacer un estudio provechoso y educativo del caso.

El siguiente material no le proporciona al instructor resúmenes en diapositivas que sirven principalmente para recordarle los asuntos o puntos que debe cubrir, porque ellos deben concordar con la forma particular de razonar del instructor. El instructor debe preparar diapositivas que por lo menos incorporen la mayoría de los mapas que se adjuntan a este material; y los diagramas, dibujos y fotografías, etc. que son extremadamente recomendables y útiles en la presentación de este caso, y que son de fácil acceso a través de la internet. Un "web-site" útil es el http://www.law.umkc.edu/faculty/projects/trials/

mylai/mylai.htm. El instructor puede tener acceso a otra información sobre My Lai a través de éste y otros web-sites. Nuevamente, las diapositivas deben bastar para presentar el estudio de un caso de tres duraciones diferentes - una, tres o cinco horas. El instructor también debe tener presente que satisfacer estas duraciones es mucho más fácil de lo que pareciera ser, porque el tiempo tiende a volar cuando los estudiantes participan activamente en discusiones en grupo.

El instructor no solo debe cubrir las lecciones o puntos de instrucción siguientes, sino que también los debe enfatizar o recalcar.

 

a. ¿Cuáles fueron las causas de la Masacre de My Lai?

Las diferentes causas de la Masacre de My Lai se discuten detalladamente al final del estudio del caso. El instructor puede discutir las causas inmediatas o directas, como el ejercicio mediocre del mando y control, y la ausencia de órdenes claras, en varios puntos importantes durante la presentación (de los hechos) en las Líneas de Tiempo de My Lai. Las causas más indirectas o las que se han podido extraer, como la deshumanización del enemigo y el racismo, se pueden discutir después de presentar los hechos.

 

b. ¿Cómo se pudo haber evitado la Masacre de My Lai?

Esta parte debe incluir preguntas de discusión que pongan a los estudiantes en las mismas circunstancias o en el mismo dilema o predicamento de los soldados y oficiales que participaron en la Operación de My Lai, y hacer que los estudiantes los analicen y luego respondan qué habrían hecho de estar en esas condiciones.

Las dos lecciones o puntos de enseñanza se deben impartir en la forma siguiente:

    1. A los estudiantes se les presentarán los acontecimientos que ocurrieron durante la Masacre de My Lai.
    2. Los estudiantes evaluarán críticamente las acciones de los oficiales que participaron en la Operación de My Lai.
    3. Los estudiantes identificarán y discutirán los dilemas éticos presentados durante la Masacre de My Lai.

El instructor debe estar consciente de que My Lai tuvo muchos héroes, aunque también muchos antihéroes. Muchos soldados demostraron tener un increíble valor físico y moral, además de compasión y humanidad, al tratar de intervenir en beneficio de las víctimas. Sus increíbles hazañas de valentía lamentablemente no forman parte del alcance o la competencia de este estudio.

Además, el estudio de este caso es para beneficiar a los futuros comandantes y oficiales de estado mayor, y no se propone ser un caso de educación legal para consejeros procesales y de la defensa. Este punto se debe recordar, porque se prevé que tanto el instructor como los estudiantes eventualmente llegarán a un punto en el análisis, en que cuestionarán por qué ciertos individuos antagonistas en My Lai (en particular el Capitán Medina) fueron absueltos en un consejo de guerra, y no fueron enjuiciados, considerando la gravedad de las acciones presentadas en este resumen. Los hechos incluidos en este estudio son los que intencionalmente fueron seleccionados por su importancia en el estudio de las faltas operacionales y las deficiencias en el ejercicio del mando en My Lai, y las lecciones aprendidas de esas fallas. El estudio de este caso no se debe tomar como un recuento periodístico equilibrado o un análisis legal de lo que ocurrió en My Lai.

He incluido bastante información en esta reseña mediante "Notas", no porque espero que se deba cubrir todo ese material, sino para que el instructor pueda responder a las preguntas. Aunque parte de esta información no contribuye a las lecciones o puntos de enseñanza de este estudio de un caso, sin embargo sí contribuye a satisfacer la curiosidad del estudiante y a mejorar la calidad general del estudio. Por ejemplo, cubrí en detalle las acciones que se tomaron después del juicio en el caso del Teniente Calley, porque, aunque no se relacionan con las lecciones o puntos de enseñanza del caso de My Lai, los estudiantes indudablemente investigarán el tema.

Por último, con el fin de reducir al mínimo las distracciones del estudiante, traté de reconciliar varias contradicciones aparentes, en las detalladas declaraciones sobre My Lai que constituyeron mi fuente de información y que todavía siguen siendo objetivamente precisas. El instructor y los estudiantes pueden notar otras inconsistencias. Indudablemente son de menor importancia y son inevitables en un recuento complejo recopilado de los testimonios proporcionados por una gran cantidad de testigos. También he tratado de abstenerme de hacer repeticiones; sin embargo, algunas son necesarias para explicar los asuntos en la forma en que se presentaron (esto también evita buscar información presentada previamente con el fin de refrescar la memoria).

 

Introducción

¿Cuál es la importancia actual del estudio del Caso de My Lai? Las operaciones militares de hoy día, mucho más que en el pasado, requieren una profunda interacción entre las fuerzas armadas y la población civil. Las operaciones militares actuales abarcan toda una gama de operaciones, desde las bélicas hasta las de mantenimiento de paz. Nuestro manual doctrinal (FM 100-5) por sí solo enumera otras trece operaciones militares independientes. Casi siempre estas operaciones, requieren operar cercana o, inclusive, combinadas con los civiles en general y con los no combatientes en particular. Por ejemplo, las fuerzas armadas americanas están participando en operaciones contradrogas que las llevan a territorios hostiles de narcotraficantes armados y de campesinos humildes que tratan de ganarse la vida y alimentar a su familia. Por lo tanto, es absolutamente crucial que los militares de hoy conozcan la diferencia entre los combatientes y los no combatientes (civiles), o los blancos ilegales y legales. En Vietnam, la diferenciación entre los dos grupos fue imprecisa; en My Lai, esa diferenciación no existió.

¿Por qué es importante hoy el estudio de My Lai? Porque nos enseña cuándo y cómo empieza a disiparse y desaparecer esa diferenciación. Pone de manifiesto los síntomas para que, como buenos médicos, podamos tomar las medidas apropiadas para administrarles tratamiento, o prevenirlos, por lo menos. Finalmente, nos enseña cómo podemos llevar a cabo apropiadamente misiones militares a nivel operacional dentro de las normas y las exigencias de las sociedades, los gobiernos y las fuerzas armadas de hoy; y cómo evitar el examen de conciencia doloroso y colectivo producido por My Lai.

La Masacre de My Lai

Misión. La Fuerza de Tarea Barker debía atacar y destruir elementos de la 48º Batallón de la Fuerza Local ubicado en la Aldea de Son My en el transcurso de tres días, durante el transcurso de la Operación Muscatine. My Lai es uno de los tres caseríos en esta aldea (los otros dos son Co Luy y My Khe).

(NOTA: My Lai es el nombre que se le dio a varios sub-caseríos en cierta proximidad uno del otro. El caserío de My Lai aparece marcado en los mapas norteamericanos, que consiste de My Lai 1 hasta My Lai 6, Ninh Tay, y Trung An. La masacre de My Lai en realidad ocurrió en Tu Cung, uno de estos sub-caseríos. Tu Cung, Truong Dinh, y otros sub- caseríos, fueron marcados colectivamente en los mapas norteamericanos como My Lai 4 (VER LOS MAPAS). Para complicar aún más las cosas, Tu Cung tenía una cantidad de sub-sub-caseríos (dos de los cuales eran Binh Tay y Binh Dong). El concepto vietnamita de las divisiones y subdivisiones políticas es totalmente desconocido en el occidente o distinto al concepto occidental. (Esta diferencia cultural inicialmente impidió a los investigadores norteamericanos trabajar bajo los auspicios de la Comisión Peers - por ejemplo, es muy difícil investigar un crimen cuya ubicación diferentes personas la conocen con nombres diferentes. Por el bien de la rapidez, los instructores deben continuar usando la designación universalmente familiar de My Lai.)

 

Fuerza de Tarea. La Fuerza de Tarea Barker consistía en tres compañías:

Compañía A, Compañía B y Compañía C, del 1er. Batallón, 20ª División Americal de Infantería (1/20ª).

Además tenía una batería de artillería extraída de la 11ª Brigada de Infantería - Compañía D, 6/11º Batallón de Artillería. (1/20ª fue agregada a la 11ª Brigada de Infantería).

Nueve (9) helicópteros de transporte ("Dolphins") y helicópteros armados ("Sharks") de la 174ª Compañía de Asalto por Helicópteros, conjuntamente con la Compañía B, 23º Batallón de Aviación, debían proporcionar apoyo.

 

Los Comandantes.

Div. Americal: Gral. de Div. Sam Koster

Subcomandante de Div.: Gral. de Bda. George H. Young

11ª Bda. de Infantería: Cnel. Oran K. Henderson

Comandante, Fuerza de Tarea: Tte. Cnel. Frank Barker

Comandante, Cía. B: Cpt. Ernest "Perro Bravo" Medina

Jefe, 1er. Pelotón: Tte. William "Rusty" Laws Calley

La División Americal tuvo la distinción de haber sido "la primera unidad del Ejército de Estados Unidos en llevar a cabo una operación ofensiva contra el enemigo en cualquier teatro durante la II Guerra Mundial". La fuerza de tarea recibió el nombre de su comandante, el Tte. Cnel. Frank Barker.

 

Área de Operaciones.

Nombre cifrado "Muscatine". (VER LOS MAPAS).

(Nombre escogido por el General Sam Koster, comandante de la División Americal, por ser el mismo nombre de un pueblo cercano a su hogar en Iowa).

 

Inteligencia.

La inteligencia más reciente sugería que aunque el 48º Batallón de la Fuerza Local (LF), unidad del Frente de Liberación Nacional, estaba disperso por todo el área de operaciones, sus comandancias y dos compañías - que totalizaban aproximadamente 200 combatientes - se encontraban en My Lai. Además, sugería que la población civil en la aldea estaba integrada en su totalidad por "simpatizantes activos" del Vietcong, y que para eso de las 7:30 a.m. (cuando la operación debía estar a punto de comenzar) la mayoría de los no combatientes deberían haber salido de la aldea rumbo al mercado o a otros lugares.

(NOTA: Los soldados norteamericanos en Vietnam hicieron frente a dos ejércitos separados que libraban dos tipos de guerras diferentes: El Ejército de Vietnam del Norte (NVA) que amenazaba las regiones fronterizas y la zona desmilitarizada; y, el Frente de Liberación Nacional (NLF), comúnmente conocido como el Vietcong o VC, compuesto por unidades irregulares que libraban una guerra de guerrillas en la campiña.)

El 48º Batallón se activó en agosto de 1965, y empezó como una tropa de cerca de 500 combatientes. Algunos consideraban que la integraban cerca de 400 elementos durante la Operación Muscatine. El 48º Batallón demostró ser sorprendentemente adaptable, a pesar de sufrir grandes pérdidas en el transcurso de la ofensiva en Tet. Sus elementos combatieron en una serie de operaciones de pequeña escala dentro del Distrito de Son Tinh y alrededor del mismo, del cual My Lai era parte (VER MAPAS), y el que pasó a ser responsabilidad de la Fuerza de Tarea Barker. El 48º Batallón de la Fuerza Local (LF) constantemente estaba a la cabeza de cualquier incidente iniciado por el enemigo en el área, y continuaba siendo una espina para las fuerzas norteamericanas.

(NOTA: La información de inteligencia para la Operación Muscatine provino de "Phuoung Hoang" (el Programa Phoenix) - una controversial ofensiva de inteligencia nueva que fue diseñada para identificar y eliminar la infraestructura del Vietcong en la campiña. La CIA proporcionó los asesores, los fondos y el equipo.)

A pesar de que los puntos de mayor interés del programa de inteligencia eran los aspectos relativos a la ubicación y la cantidad de efectivos que integraban el 48º Batallón LF, la Fuerza de Tarea Barker aceptó sin reserva las opiniones de inteligencia derivadas del Programa Phoenix y aportadas por el mismo. Muchos oficiales de inteligencia del Ejército, inclusive de la 11ª Brigada y la División Americal, consideraban que el 48º Batallón LF no se encontraba en ninguna parte cercana a My Lai. Según esas apreciaciones, esa unidad, que había perdido dos de sus cuatro compañías y al comandante de batallón durante la Operación en Tet, se estaba reconstituyendo en las montañas al oeste de la provincia, lejos de la planicie de la costa en donde se encontraba localizada la aldea Son My).

 

Plan Operacional: Tte. Cnel. Barker

(NOTA: No hay un registro documentado del plan operacional de la Operación Muscatine). De haber habido órdenes escritas, mapas u otra documentación de la operación, ya no existen. Además, el Tte. Cnel. Barker murió al derribarse el helicóptero en que viajaba, en junio de 1968, antes de hacer una declaración de su versión de lo que sucedió. El plan operacional se pudo armar haciendo una recopilación de los testimonios).

La operación de búsqueda y destrucción, durante tres días, debía empezar a las 0730 horas del 16 de marzo de 1968. Una batería de artillería de cuatro obuses de 105mm localizada en la Zona de Aterrizaje (LZ) Uptight debía disparar contra un área al oeste de My Lai 4 (VER MAPAS) despejando el campo de aterrizaje para los helicópteros que llegaban.

(NOTA: El campo de aterrizaje se encontraba aproximadamente a 500 metros directamente al oeste de My Lai (asumiendo que la parte superior de la página es el norte) en un mapa, y ligeramente hacia el sudoeste de My Lai en otro mapa).

Se estimaba que el plan operacional del Tte. Cnel. Barker era tácticamente astuto. Una compañía debía permanecer en su posición de bloqueo al norte del Río Diem Diem. Las compañías B y C debían moverse hacia al sur empujando al 48º Batallón de LF hacia la boca del Río Tra Khue, en donde debería quedar atrapado (el Mar del Sur de China bloquearía la salida hacia el este). El área de operaciones de la Compañía B era el caserío de Co Luy, en tanto que el área de operaciones de la Compañía C era My Lai 4. Las dos compañías debían permanecer a una distancia de aproximadamente 1,000 metros mientras avanzaban hacia el sur.

Preocupaba extremadamente al Tte. Cnel. Barker que las fuerzas del Vietcong se escondieran en el extensivo complejo de túneles que prevalecía en el área, y lanzaran un ataque por la retaguardia después de facilitarle el paso a sus dos compañías de "embestida". Como una precaución planificó que un pelotón se moviera hasta la cumbre de un cerro cercano marcado en los mapas con el número 85, y conocido entre los soldados con el nombre de Cerro Elefante. El pelotón en Cerro Elefante estaría en posición de controlar la retaguardia de las dos compañías de maniobra. Esta misión posteriormente recaería en el 1er. Pelotón del Sargento Calley, después de superar My Lai.

Según la mayoría de las declaraciones, el Tte. Cnel. Barker además ordenó que el fuego de la artillería y de los helicópteros armados se dirigiera también hacia el extremo occidental del caserío de My Lai para dejar fuera de combate las posiciones enemigas previstas. No se debía dar ninguna alerta a los habitantes del caserío, a pesar de que durante una orientación se hizo referencia a unas hojas volantes que advertían sobre el ataque inminente, que se habían lanzado sobre la aldea. Sin embargo, a esto nunca se le dio seguimiento porque se creía, nuevamente basados en la inteligencia recibida del Programa Phoenix, que la mayoría de los civiles habrían salido hacia el mercado local, o estarían fuera del caserío. Según muchas declaraciones, no se discutió ningún plan ni se estableció ningún procedimiento relativo a los civiles que seguían estando en la aldea.

La compañía debía llegar en helicóptero a las 0730 y empezar a movilizarse hacia el este a través del caserío de My Lai. Después, la compañía B sería transportada en pontones de transbordo a otro campamento de desembarco en la costa, al sur de My Lai, cerca del río My Khe. Nuevamente, toda la aldea de Son My era el blanco de la Fuerza de Tarea Barker durante un período de tres días. (VER MAPAS).

El plan del Tte. Cnel. Barker inicialmente establecía que dos pelotones atravesaran rápidamente el caserío, y acabaran con toda oposición enemiga que encontraran. El tercer pelotón debía entrar por detrás de los otros, media hora después, con el fin de eliminar a las fuerzas enemigas pasadas por alto, matar su ganado y quemar sus chozas. El Capitán Medina y su grupo de mando dirigirían las operaciones desde la retaguardia.

¿Qué debía sucederle a la aldea de My Lai? Los oficiales de la Fuerza de Tarea salieron de la orientación del comando con la clara impresión de que el Tte. Cnel. Barker había ordenado destruir todas "las moradas, las viviendas y el ganado" en el área de My Lai. Hay grandes dudas respecto a si eso fue una orden directa o algo que se asumió. Sin embargo, el Capitán Eugene Kotouc, oficial de inteligencia de la Fuerza de Tarea Barker, y uno de los pocos oficiales de inteligencia que estuvo de acuerdo con las opiniones de inteligencia (respecto a los efectivos y la ubicación del 48º Batallón de LF) emitidas a través el Programa Phoenix, recuerda que al Tte. Cnel. Barker dijo que la aldea debía ser destruida. El Capitán Kotouc afirmó: "Quería que el área quedara limpia, la quería neutralizada, y quería que los edificios quedaran destruidos. Quería que las chozas fueran incendiadas, que los túneles fueran rellenados, y luego quería que el ganado y las gallinas se soltaran, se mataran o se destruyeran. Quería neutralizar el área."

¿Qué debía sucederle a los civiles en My Lai? No hay absolutamente nada que sugiera que el Tte. Cnel. Barker explícitamente ordenó matar a la gente común y corriente de My Lai, ni que su intención fuera que eso sucediera. Sin embargo, dados los fracasos y las bajas anteriormente sufridas por su fuerza de tarea, la exigencia de que los soldados norteamericanos fueran más agresivos, el panorama de inteligencia de una comunidad totalmente leal, seguidora o controlada por el Vietcong, la suposición sin base de que los civiles se habrían "ido al mercado", la idea no confirmada de que a las personas inocentes anteriormente se les había advertido que salieran del área y el concepto de que era una operación planificada para "neutralizar" el área, llevaron irremediablemente a la conclusión de que esta era una zona de tiro libre en la que todo era un blanco lícito que se debía eliminar. Según las palabras del Informe de la Comisión Peers: "pareciera razonable llegar a la conclusión de que las instrucciones mínimas o no existentes del Tte. Cnel. Barker relativas al manejo de las personas no combatientes crearon la posibilidad de que hubiera graves malentendidos respecto a sus intenciones y a la interpretación de sus órdenes como la autoridad que debía autorizar el fuego, sin restricción, contra todas las personas que se encontraran en el área objetivo."

(NOTA: La Comisión Peers se creó en respuesta a las acusaciones manifiestas de que el Ejército había encubierto la masacre en My Lai. El entonces Secretario del Ejército, Stanley Resor nombró al Teniente General William R. Peers para que encabezara un pequeño equipo con el mandato limitado de examinar la suficiencia de las investigaciones originales.)

(NOTA: La aldea de Son My, en donde se encontraba localizada My Lai, no era una zona de tiro libre. Las zonas de tiro libre eran áreas geográficas señaladas por el gobierno de Vietnam del Sur como áreas pre-autorizadas para emplear fuego y maniobras militares, porque estaban aparentemente libres de civiles vietnamitas. Debido a que el Vietcong vivía entre la población civil rural, la teoría era que si esa población se removía o se reubicaba, entonces quienquiera que permaneciera debía pertenecer al Vietcong. Sin embargo, contrario al enfoque que tenían muchos miembros del servicio, esto no significaba que quienes se encontraran dentro de una zona de tiro libre eran blancos lícitos. Con frecuencia se despejaban áreas desplazando a los civiles por la fuerza, permitiéndoles llevar consigo solamente lo que pudieran cargar hasta el campamento de refugiados. Esto se conocía como el Programa Estratégico de Caseríos.

Las zonas de tiro libre permitían que los militares norteamericanos dispararan y maniobraran sin necesidad de obtener permiso previo de las autoridades de Vietnam del Sur. En las zonas de tiro libre, se podía atacar al enemigo tan pronto como fuera detectado. De lo contrario, primero se debía adquirir el permiso para disparar de un coordinador militar y del jefe de la provincia vietnamita, a través de lentas ratransmisiones por radiorrelai. Este procedimiento, requerido para las zonas que no eran de tiro libre, era complicado y a veces también era extenuante. El 1º de febrero de 1968, la Fuerza de Tarea Barker trató de atrapar al 48º Batallón de LF alrededor de la Ciudad de Quang Bgai (después que el 48º Batallón de LF sucumbió al contraataque blindado, al tratar de destruir el área al norte de la ciudad). Sin embargo, debido a que el área no había sido designada zona de tiro libre, las fuerzas norteamericanas debieron esperar para hacer la debida coordinación con el Ejército de Vietnam del Sur. Los soldados norteamericanos debieron observar impotentes cómo el 48º Batallón de LF huía del área de Quang Ngai mientras el Capitán Medina frenéticamente negociaba los trámites burocráticos para obtener el permiso necesario a través de la radio. Cuando finalmente le concedieron el permiso y le ordenó atacar a la artillería, pocos elementos del Vietcong permanecían en el área).

(NOTA: Según su oficial de inteligencia, el Capitán Eugene Kotouc, las orientaciones dadas por el comandante de la Fuerza de Tarea Barker generalmente eran desorganizadas y casuales, e inclusive se podían calificar (basados en su versión de los acontecimientos) como cómicas. El Tte. Cnel. Barker tenía la tendencia de no concentrarse en lo que decía durante estas orientaciones. Podía estar brevemente en las orientaciones y luego abandonar el puesto de mando abruptamente para atender otros asuntos (algunas veces inclusive para responder una llamada de radio). Al regresar, reasumiría la orientación con preguntas generales como: "¿Qué les parece esto? y ¿Qué hay de nuevo?", y mientras le estaban respondiendo, volvía a ausentarse repentinamente tal como había vuelto a aparecer. Además, el oficial de inteligencia afirmó que había poco o ningún diálogo o intercambio de ideas durante estas orientaciones, y que pocas notas se tomaban durante el desarrollo de las mismas. (Este es el oficial de inteligencia que estaba de acuerdo con la inteligencia derivada del Programa Phoenix, y que posteriormente sería absuelto de culpa en un consejo de guerra por su desempeño en la Masacre de My Lai).

(NOTA: El ganado, los muebles, los implementos de agricultura y los arrozales, que generalmente representaban toda la riqueza de una familia, debían quedar atrás cuando los aldeanos vietnamitas debían abandonar el área para establecerse en otro lugar. Los vietnamitas rurales, que algunos nunca habían ido más allá de unas cuantas millas de estos caseríos en donde habían nacido y estaban enterrados sus antepasados, no gustaban de los campamentos para refugiados. Tenían poca fe en lo que los norteamericanos y los sudvietnamitas podían hacer para protegerlos. También era cierto que algunas veces los aldeanos evadían ir a los reasentamientos o regresaban a las áreas despejadas por lealtad familiar o afinidad con el Vietcong. Por un motivo u otro, frecuentemente las personas no combatientes corrían peligro durante las operaciones de combate.)

(NOTA: El reasentamiento de aldeas enteras era parte del Programa Estratégico de Caseríos, que lanzó en 1962 el gobierno de Saigón. A los aldeanos se les obligó a abandonar sus hogares, frecuentemente a punta de pistola, y trasladarse a reasentamientos establecidos en otras aldeas, que estaban fortificadas o en las ciudades. El propósito de este programa era separar al pueblo de las NLF y de sus organizadores - remover el apoyo. Esta política de reasentamiento, que frecuentemente comprendía quemar las casas y los campos, aumentó el resentimiento y la hostilidad contra los sudvietnamitas y su causa. Irónicamente, las medidas que se emplearon frecuentemente crearon el apoyo que se proponían erradicar.)

 

 

El Plan Operacional: Capitán Medina

La orientación que presentó el Capitán Medina a sus oficiales consistió en dibujar un mapa de My Lai 4 sobre la tierra, con una pala. Describió el ataque inminente diciendo que era una oportunidad para que la Compañía Charlie saldara cuentas con el enemigo. El Capitán Medina contó lo que se había enterado en la orientación del Tte. Cnel. Barker temprano en la tarde. El 48º Batallón del Vietcong estaba en My Lai 4, con entre 250 y 280 efectivos. Explicó que la Compañía C sería excedida en número por más de dos a uno, pero que los helicópteros armados estarían apoyando la operación. Además les explicó que todos los civiles habrían salido de la aldea rumbo al mercado, y que se podía esperar que "sería un combate a todo dar".

¿Qué debía sucederle a la aldea de My Lai? Según el testimonio del Capitán Medina: "Les dije que teníamos permiso, que el Coronel Barker había recibido permiso del Ejército de la República de Vietnam o del Ejército Sudvietnamita (ARVN), que la aldea se podía destruir por ser un punto de resistencia del Vietcong, se podían quemar las casas, matar el ganado, y cortar cualquiera de las cosechas que pudieran servir de alimento al Vietcong, rellenar los pozos, y destruir la aldea."

¿Qué debía sucederle a los civiles en My Lai? Alguien durante el desarrollo de la orientación específicamente formuló esta pregunta al Capitán Medina "¿Matamos a las mujeres y a los niños?" Según el testimonio del Capitán Medina: "Respondí a esa pregunta diciendo - no, no hay que matar a las mujeres y los niños. Hay que usar el sentido común. Si las mujeres y los niños tienen armas y nos están tratando de atacar, entonces se puede disparar contra ellos, pero hay que usar el sentido común."

(NOTA: El Capitán Medina fue juzgado en consejo de guerra por su desempeño en la Masacre de My Lai. Fue representado por F. Lee Bailey. Originalmente el Capitán Medina fue acusado de tomar parte en el encubrimiento de los hechos. Esta acusación posteriormente fue retirada. En vez de eso se le acusó de asesinar a 102 civiles vietnamitas. Un principio importante de la justicia militar fue la base del caso de la parte acusadora contra Medina: responsabilidad del comandante. Como persona a cargo de la Compañía Charlie, ¿debía él ser responsable por las acciones de sus soldados? Si sabía que se estaba llevando a cabo una masacre, o que estaba a punto de llevarse a cabo, tenía el deber de impedírselos. El instructor debe estar familiarizado con la Norma Medina y la Norma Yamashita, y sus diferencias - VER ADJUNTOS.)

(NOTA: El instructor debe analizar los adjuntos siguientes relativos al caso contra el Capitán Medina: "Resumen de la Evidencia, por el Juez Howard", "Resultados de la Prueba con el Detector de Mentiras en Ernest Medina", y "Porción de la Orientación de la Parte Acusadora sobre la Ley de los Mandantes en el Juicio de Estados Unidos contra el Capitán Medina".)

(NOTA: La Ley Humanitaria Internacional permite la destrucción de objetos tales como cosechas, ganado y viviendas - si su único propósito es servir para el consumo y el uso de las fuerzas armadas enemigas. Lo difícil es determinar ese hecho. (Párrafo 37 del FM 27-10, julio de 1956; Artículo 53 de la Convención de Ginebra Relativa a la Protección de Personas Civiles en Tiempo de Guerra, 12 de agosto de 1949; Artículo 23 del Anexo de la Convención de La Haya Número IV, Respeto de las Leyes y Costumbres de la Guerra Terrestre, 18 de octubre de 1907; y las páginas 6-32 y 6-33 del Taller sobre la Ley de Guerra, 1998). Claramente este no fue el caso en My Lai. Los objetos en cuestión eran para el beneficio y la subsistencia de los aldeanos. Discutiblemente, los aldeanos apoyaban las actividades del Vietcong a través de una forma de impuestos establecidos por el Vietcong que pagaban con especies (especialmente cosechas y ganado, pero más que nada con arroz) a representantes del Vietcong que de vez en cuando entraban a las aldeas con el propósito de cobrar. Inclusive así, no satisface a plenitud el requerimiento estricto. El deseo voluntario o el entusiasmo con que hacían los aldeanos estos pagos siguen siendo dudosos.)

Contrario a la posición del Capitán Medina en su consejo de guerra, las órdenes impartidas por él a sus oficiales durante la orientación se interpretaron de tres formas diferentes, que se pueden calificar de "NEGRO", "BLANCO" y "GRIS".

 

"NEGRO":

Recuento de la orientación, por el Sargento Hodges: "Esta era nuestra oportunidad para desquitarnos. Era el momento de saldar cuentas. El momento de vengarnos - vengar a nuestros compañeros caídos. La orden que nos dieron era la de matar y destruir todo lo que estaba en la aldea. Matar a los cerdos, lanzarlos al pozo; contaminar el abastecimiento de agua potable; cortar las plantaciones de guineo; incendiar la aldea; quemar las chozas mientras avanzábamos. Se nos explicó claramente que no debía haber prisioneros. La orden que nos dieron era la de matar a todos en la aldea. Porque los que estaban en ella - las mujeres, los niños y los ancianos - eran del Vietcong. Pertenecían al Vietcong o simpatizaban con el Vietcong. No simpatizaban de los norteamericanos. Nos dijeron claramente que nadie en la aldea se debía salvar".

El Sargento Hodges no fue el único que interpretó así lo dicho en la orientación del Capitán Medina. Muchos suboficiales abandonaron la reunión con la misma impresión - convencidos de que la orden era la de matar a todos.

Sargento de 2ª Clase L.A. Bacon: "Debíamos matar a todos los miembros del Vietcong y a sus simpatizantes en la aldea".

Sargento Charles West: "Era una misión de búsqueda y destrucción, debíamos acabar con todo."

Sargento de 2ª Clase Martin Fagan: "Matar a todos".

Sargento Isaiah Cowan: "Acabar con todo lo que se encontrara en la aldea".

Un soldado recuerda inclusive: "Alguien preguntó, ¿Se supone que debamos matar a las mujeres y a los niños? y Medina respondió, "Maten todo lo que se mueva"."

Sobra decir (pero se dirá de todas formas), que el Teniente Calley era de ese campo o escuela de pensamiento. Él testificó en su consejo de guerra: "Debíamos empezar en My Lai 4 y debíamos neutralizar por completo My Lai 4 y no dejar a nadie con vida detrás de nosotros. Luego debíamos avanzar hasta My Lai 5, etc., hasta llegar al área de Pinkville. Entonces debíamos neutralizar por completo My Lai 1, que es Pinkville. Manifestó que era completamente esencial que en ningún momento perdiéramos nuestro ímpetu de ataque, porque las otras dos compañías que anteriormente habían asaltado ese lugar habían permitido que el enemigo quedara detrás de ellas, o habían pasado a través del enemigo, permitiendo que él quedara detrás y se organizara en la retaguardia de ellas, lo que les había desorganizado la operación al lanzar el asalto final contra Pinkville. La desorganización, la pérdida del ímpetu de ataque, la pérdida de gran número de bajas, y mayor preocupación por sus bajas que por su misión había sido su error. Así es que esta vez debíamos avanzar, neutralizar estas aldeas destruyendo todo lo que estuviera en ellas, sin dejar que nadie ni nada quedara detrás de nosotros, y seguir avanzando hasta llegar a Pinkville."

El Teniente Calley añadió: "Alguien preguntó si eso incluía a las mujeres y los niños, y el Capitán Medina respondió: "eso los incluye a todos".

 

"BLANCO"

Un soldado recuerda: "Clara y absolutamente la orden no fue de ir y matar a todos en esa aldea, y cualquiera que afirme lo contrario es un mentiroso. Medina dijo que debíamos rodear a los aldeanos y transportarlos por aire a los campamentos para refugiados. Eso se explicó específicamente en la reunión. Si yo hubiera creído que me iba a meter en un helicóptero esa mañana con órdenes claras de ir a matar a todo ser viviente en esa aldea, juro por Dios, que eso habría sido intolerable y un absurdo. Quiero decir, no soy estúpido. Sé que no me hubieran podido obligar a hacer algo semejante". Muchos estuvieron de acuerdo con esta declaración.

 

"GRIS".

Otro soldado declaró. "Era como la bendición de Medina. En realidad no dijo que matáramos a todo hombre, mujer y niño en My Lai. Se detuvo a punto de decirlo. Dio algunos indicios de que eso era lo que esperaba." Muchos otros convinieron con esa misma posición.

Después de la orientación, los soldados regresaron a sus casamatas y cenaron. Algunos vieron películas para adultos, y otros se emborracharon un poco.

 

Línea de Tiempo de My Lai

16 de marzo de 1968

0530 A los soldados de la Compañía C se les ordenó reunir sus aparejos y prepararse para abordar las aeronaves. Más de cien soldados y varias toneladas de equipo debían ser transportados desde la zona de aterrizaje Dottie hasta el campo de aterrizaje, un recorrido de aproximadamente once millas.

Nueve (9) helicópteros de transporte (contraseña de radio Dolphins -Delfín) y helicópteros con armas (contraseña de radio Sharks -Tiburones) de la 174ª Compañía de Asalto en Helicópteros debían proporcionar apoyo.

Los Slicks -Resbalosos, helicópteros de transporte de tropas, debían transportar a la Compañía C en dos vuelos. Primero, debían llevar al grupo de mando del Capitán Medina, el 1er. Pelotón, y tantos soldados del 2º Pelotón como fuera posible (un total de aproximadamente 50 tropas). El plan establecía que este elemento debía asegurar el campo de aterrizaje para el resto de la compañía. El resto del 2º Pelotón, y el 3er. Pelotón, conjuntamente con unos elementos adicionales de otras unidades de la brigada asignadas temporalmente a la Compañía C para la operación Pinkville, debían ser transportados en el segundo vuelo.

(NOTA: "Pinkville -Villa Rosada " era el término usado por las fuerzas norteamericanas en Vietnam para referirse a una parte de la aldea Son My. La palabra se originó del hecho de que esa área en particular en los mapas militares aparecía en color rosado. No tenía connotación racial alguna, ni se usó como menosprecio; al menos originalmente.)

0730 Empezó el fuego de artillería con una andanada de cuatro ametralladoras de 105mm. Demoró aproximadamente tres minutos, y lanzó cerca de 120 proyectiles alrededor del área de aterrizaje cerca del caserío de My Lai. El propósito era despejar de enemigos el área en preparación para el aterrizaje. Eventualmente algunos de los proyectiles cayeron en la parte habitada del caserío en sí, haciendo volar gradadas fragmentarias, creando terror y pánico entre los moradores civiles del caserío. La andanada de la artillería degeneró en fuego a ciegas ya que ningún observador de tiro estaba lo suficientemente cerca para ajustar el fuego y alejarlo de la aldea. Sin embargo, solamente un aldeano resultó muerto.

XXX La primera salida (nuevamente, transportando el grupo de mando del Capitán Medina, el 1er. Pelotón y algunos miembros del 2º Pelotón), siguió una ruta en circuito para conservar el elemento de la sorpresa. Los miembros del Vietcong pudieron haberse enterado de la proximidad del ataque por las hojas volantes, pero desconocían dónde se iba a originar. Los helicópteros, al acercarse al campo de aterrizaje, lanzaron un denso fuselaje de fuego de ametralladora con proyectiles trazadores sobre el área de aterrizaje. Estas cincuenta tropas, aproximadamente, al llegar a tierra, inmediatamente se dispersaron y ocuparon posiciones defensivas en la orilla de una zanja de irrigación cercana. Mantuvieron su posición defensiva y proporcionaron fuego de cobertura mientras esperaban que se le unieran los miembros del 3r. Pelotón y el resto de los integrantes del 2º Pelotón. Ni estos soldados, ni los helicópteros que los transportaban, recibieron fuego enemigo.

XXX Los "Delfines" partieron nuevamente y la jefatura anunció en vuelo que el campo de aterrizaje estaba "frío" - queriendo decir que no había absolutamente ningún fuego enemigo. Sin embargo, los "Tiburones" continuaron lanzando todo tipo de fuego sobre las faldas del caserío, con ametralladoras, lanzagranadas y cohetes. El Tte. Cnel. Barker confirmó recibo del mensaje de "Cabeza de Delfín", y lo retransmitió al centro de operaciones en la Zona de Aterrizaje Dottie. El Tte. Cnel. Barker estaba en su helicóptero de mando y control, el "Charlie Charlie", manejando una consola de radios que le permitían estar en contacto con sus tropas en tierra y con los diferentes helicópteros, en particular, los armados. El centro de operaciones tácticas de la Fuerza de Tarea Barker estaba localizado en la Zona de Aterrizaje Dottie; en tanto que el centro de operaciones de la comandancia de brigada estaba localizada en Duc Pho, la parte más al sur de la Provincia de Quang Ngai, al sur de la Zona de Aterrizaje Dottie (VER LOS MAPAS).

XXX Hubo una intensa actividad aérea durante los veinte minutos siguientes, mientras los helicópteros continuaban buscando señales de las posiciones enemigas. No encontraron ninguna. Un agricultor que estaba de pie en uno de los muchos arrozales que rodeaban el caserío, frenéticamente empezó a levantar los brazos enseñando que no tenía armas. Sin embargo, inmediatamente cayó víctima de una ráfaga de fuego de ametralladora. Esta bien pudo haber sido la primera baja y la primera muerte ilegal del día.

XXX La segunda salida de los helicópteros no necesitó usar la ruta en circuito, ya que la sorpresa había dejado de ser un factor de consideración, por lo tanto, el recorrido fue mucho más corto, a campo traviesa, hasta el campo de aterrizaje. También estos soldados, poco después de arribar en el segundo vuelo al campo de aterrizaje, rápidamente se dispersaron y ocuparon posiciones defensivas con los demás. También lanzaron fuego de cobertura a pesar de la continuada ausencia de fuego enemigo.

XXX A una escuadra del 3er. pelotón se le asignó recuperar un arma del Vietcong que había sido divisada y marcada con un bote fumígeno por uno de los exploradores aéreos. Un soldado del 3er. pelotón disparó contra una mujer que cargaba a un niño y que iba caminando entre unos matorrales lejanos; le disparó con su arma automática, poco después de haberla visto. El jefe de su escuadra lo reprimió, disgustado porque había disparado en dirección a donde estaban los soldados que buscaban el arma del Vietcong. Estaba a punto de desatarse la conmoción.

XXX Hasta entonces no habían recibido absolutamente ningún disparo enemigo, sin embargo, casi todos los integrantes de los pelotones 1, 2 y 3 disparaban sus armas, al igual que sus helicópteros armados. En el momento en que se divisaba a un vietnamita, no importa cuál fuera su condición, ráfagas de fuego lanzaban contra él, y el "enemigo" caía herido o muerto.

0750 Los pelotones 1 y 2 empezaron a avanzar adentro del caserío en grupos separados. Dispersos "en línea" (una formación típica de la infantería de aquél entonces, bajo esas circunstancias), avanzaron, sobre un zanja, a través de otro arrozal, y entraron a la aldea disparando metódicamente desde la cadera. Nuevamente, muchos soldados llevaban puesto en automático el disparador de sus M-16. Los miembros del grupo de mando del Capitán Medina, conjuntamente con los del 3er. pelotón, de acuerdo con el plan operacional, permanecieron detrás en el perímetro defensivo sobre el extremo occidental del caserío, aproximadamente a 150 metros de la línea de árboles que separaba el caserío de los arrozales.

0800 El Capitán Medina se comunicó por radio con el centro de operaciones a través del helicóptero "Charlie Charlie" del comandante de la fuerza de tarea e informó que tenían quince muertos confirmados del Vietcong. Aparentemente los soldados de la Compañía C consideraban que cada uno de los aldeanos vietnamitas en My Lai era un combatiente del Vietcong y por lo tanto constituía un blanco lícito, no importa cuáles fuesen sus acciones o su comportamiento.

(NOTA: La operación militar, al entrar al caserío, pronto se convirtió en un caos. Probablemente en parte debido al hecho de que la Compañía C esperaba y estaba preparada para hacer frente a un nutrido ataque enemigo, que nunca se materializó. Mientras asaltaban la aldea, cada uno de los pelotones se dividió en escuadras separadas y pronto éstas se dividieron aún más. Numerosos grupos de soldados, de diversos tamaños, algunas veces tan pequeños como de dos o inclusive un solo soldado, se movían a través del caserío. De vez en cuando se entrecruzaban las sendas de ellos; y las escuadras y soldados de diferentes pelotones se entremezclaban. Al final del día una cantidad de soldados manifestó que "había sido un milagro que ninguno de ellos hubiera sido víctima de fuego cruzado." Ni un solo soldado tuvo la oportunidad de ver todo lo que el resto hacía; sin embargo, se escucharon ráfagas prolongadas de fuego automático de ametralladoras y M-16, y las explosiones de granadas de mano y de proyectiles pequeños lanzados por lanzagranadas M-79. Estos últimos podían volar 100 metros o más en el aire, produciendo un silbido característico.)

XXX El 1er. Pelotón del Teniente Calley entró a la parte sur de My Lai 4 dividido en tres escuadras, atravesadas en línea. Parte del plan era enviar a los prisioneros o sospechosos de pertenecer al Vietcong ante los comandantes de pelotón, inclusive el Teniente Calley, para que fueran investigados.

(NOTA: El instructor puede discutir en este punto las fallas ocasionadas por el plan operacional, que no fue específico ni claro. Pareciera que hubo contradicciones, o como minino hubo inconsistencias, entre esta parte del plan operacional que ordenaba (explícita o implícitamente) la destrucción total del enemigo y la aldea, y la parte que ordenaba que entregaran a los prisioneros y personas sospechosas de pertenecer al Vietcong. Complicando el problema más, había falta de guía respecto a cuándo y cómo diferenciar a las dos partes. Esta es la razón por la que muchos soldados rodearon a algunos civiles mientras mataban a otros, sin ninguna razón aparente para rodear a unos y matar a otros. Para el soldado, la decisión de escoger una opción sobre la otra, como se podía prever bajo las circunstancias, rápidamente pasó a tomarse arbitraria y caprichosamente.)

(NOTA: Pronto los soldados empezaron a disparar contra cualquier cosa que se moviera (incluso animales de granja, como cerdos, gallinas, patos y vacas). Las tropas gritaban dentro de las pequeñas chozas para que sus habitantes salieran, y les indicaban con señales de mano que debían salir. Si nadie respondía, tiraban granadas dentro de los refugios y casamatas. Muchos soldados no se molestaron en usar este procedimiento y lanzaron granadas de mano dentro de las chozas, estuvieran o no ocupadas. Algunos grupos pequeños de personas se empezaron a reunir, en una parte del caserío, creando un grupo más nutrido de entre 50 y 60 ancianos, mujeres y niños. Algunas eran madres que llevaban a sus bebés en brazos, y otras estaban tan heridas que difícilmente podían caminar. Este grupo de aldeanos vietnamitas es el mismo grupo que se menciona más adelante en este resumen bajo el título de LA PRIMERA ATROCIDAD A GRAN ESCALA - "EN LA SENDA PRINCIPAL QUE DIRIGÍA HACIA LA ALDEA".)

XXX Minutos después de entrar a My Lai, un soldado se topó con una choza que había sido ametrallada, en ella descubrió a tres niños, una mujer con una espantosa herida abierta en el costado, y a un anciano en cuclillas, casi incapaz de moverse por las graves heridas que tenía en ambas piernas. El soldado apuntó su pistola calibre .45 a la cabeza del anciano y tiró del gatillo, volándole la tapa de los sesos. El soldado después declaró que había disparado contra el anciano en un acto de piedad.

(NOTA: El instructor tiene la opción en este momento de discutir el asunto de la muerte piadosa, y las circunstancias (extremas) bajo las cuales se permite. Generalmente, es desatinado hacerlo; sin embargo, puede justificarse bajo circunstancias extremas y claras, por ejemplo, cuando es seguro que el soldado herido está a punto de morir, tiene un sufrimiento insoportable, ninguna ayuda está a la vista, y al actor lo impulsa una causa o intención justa. Tener presente que el actor será juzgado según una norma objetiva (el estado mental de una persona razonable bajo las mismas circunstancias) y no según una norma subjetiva (el estado mental del actor). La muerte piadosa la lleva a cabo el actor a sabiendas de correr el riesgo de ser juzgado injustamente. Si se equivoca, es un homicida.)

XXX Dos soldados se sorprendieron cuando una mujer, que cargaba un bebé en sus brazos y arrastraba a otro niño que apenas sabía caminar, salió corriendo de una choza de bambú. Uno de ellos disparó y la hirió. Una anciana, con una granada M-79 sin explotar dentro de su estómago abierto, se divisó tambaleante por la senda.

(NOTA: El instructor puede discutir en este punto dos de los cuatro principios para la determinación de objetivos (respecto al uso de las armas) que se encuentran en las Convenciones de La Haya - proporcionalidad y sufrimiento innecesario.)

XXX Un anciano que llevaba puesto un sombrero de paja y estaba sin camisa (era obvio que iba desarmado) se encontraba junto a un búfalo, en un arrozal, a unos 50 metros de distancia. Miembros del 1er. Pelotón dispararon inmediatamente contra el anciano después de que éste alzó las manos, mientras el Teniente Calley observaba.

XXX Un soldado apuñaló con su bayoneta a un granjero vietnamita de mediana edad, sin ninguna razón aparente. Luego, mientras la víctima estaba en el suelo jadeando para respirar, el soldado lo remató. Este mismo soldado entonces agarró a otro hombre que estaba siendo detenido, le disparó en la nuca, tiró su cuerpo en un pozo, y lanzó una granada M-26 dentro del mismo.

(NOTA: Los disparos, al empezar, crearon una reacción en cadena. Dentro del caserío, los soldados parecían estar fuera de control. Familias que se apiñaron para protegerse dentro de las casas, en sus patios y en los casamatas, fueron arrasadas sin piedad con fuego de armas automáticas o estallaron con granadas de fragmentación. A algunas mujeres con hijos se les forzó a entrar a las casamatas, para luego lanzar granadas tras ellas.)

XXX Un soldado que caminaba descarriado, encontró a una joven mujer con un niño de unos cuatro años de edad. La obligó a satisfacer oralmente sus deseos sexuales mientras apuntaba con su arma a la cabeza del niño, amenazando con matarlo. Cuando apareció el Teniente Calley, le ordenó disgustado al soldado que se subiera los pantalones y que fuera a donde se suponía que debía estar.

(NOTA: Sigmund Freud afirmó que al hombre lo guían dos instintos, el erótico y el destructivo.)

XXX En un punto, a pesar de todo el pandemónium, el 1er. y 2º pelotones se traslaparon cuando el flanco derecho del 2º pelotón cruzó el sendero que cruzaba el flanco izquierdo del 1er. pelotón. Tropas del 1er. pelotón que llevaban caminando a un pequeño grupo de aldeanos para que fueran investigados, fueron abordados por un soldado del 2º pelotón quien airado insistió en que mataran a los aldeanos en ese momento. Solicitó un M-16 a cambio de su M-79, para iniciar él mismo la ejecución. Cuando rehusaron dárselo, tomó el M-16 de un soldado y disparó a la cabeza de un granjero vietnamita. Después se calmó.

(NOTA: El instructor puede discutir en este punto la mala ejecución del mando y control. Como se pudo haber observado anteriormente, el instructor ha podido presentar el tema del mal mando y control, el cual prevalece durante toda la operación, en diversas partes anteriores de este resumen. El instructor indudablemente también descubrirá varios puntos en el futuro en que también será apropiado discutir el mismo tema.)

0830 El Cnel. Henderson y el Tte. Cnel. Barker regresaron al área de operaciones brevemente en sus respectivos helicópteros. El Tte. Cnel. Barker verificó otra vez más con el Capitán Medina cómo estaba avanzando la operación. El Capitán Medina reportó 84 enemigos caídos, y el Tte. Cnel. Barker luego retransmitió la información de los otros 69 caídos en acción al centro de operaciones tácticas (VER LA ENTRADA DE LAS 0800 ANTERIORMENTE). La cifra de muertos fue mucho más grande. Hay que recordar que todavía no había habido ni un solo disparo contra algún miembro de la Compañía C, y que todavía no había muerto ni un solo soldado enemigo.

(NOTA: Aparentemente, el Tte. Cnel. Barker iba y venía en helicóptero entre sus tres compañías. La Compañía B estaba llevando a cabo sus operaciones en Co Luy (VER MAPAS). La Comisión Peers posteriormente descubrió que la Compañía B masacró aproximadamente entre noventa y cien civiles en el caserío de Co Luy. La Masacre en Co Luy perdió importancia ante la Masacre de My Lai, ya que esta última tuvo un número de víctimas mucho más elevado, entre 400 y 500. Hasta ahora no tenemos una cifra total exacta debido a las inadecuadas investigaciones iniciales que se llevaron a cabo de esas masacres.)

XXX Tres escuadras de soldados del 2º pelotón se acercaron en línea, lado a lado, vaciando las viviendas y luego lanzando granadas de fragmentación adentro de ellas. También dispararon fuego automático en ellas. Un grupo de niños de entre 6 y 7 años de edad que venía hacia ellos rápidamente fue abatido. Otro grupo de vietnamitas murió (bajo el fuego automático de ametralladoras y de fusiles M-16) frente a una choza, después de haberse apiñado en ella, tratando de protegerse. Un jefe de escuadra dijo a sus soldados que no le gustaba lo que estaban haciendo, pero que había que cumplir las órdenes.

(NOTA: El instructor tiene la opción en este momento de discutir las órdenes legales y las ilegales; el deber del soldado de desobedecer las órdenes ilegales y las consecuencias legales concomitantes por no hacerlo.)

XXX Un soldado disparó contra una mujer que tenía un bebé, a una distancia de aproximadamente 25 metros. Casi cercenó su brazo derecho. Un frágil trozo de carne era lo único que lo sostenía unido al resto del cuerpo. Ella corrió hacia una choza, llevando aún así cargado a su bebé; alguien gritó que los mataran a los dos.

XXX Una mujer de mediana edad que trataba de salir de un túnel valiéndose para ello de ambas manos (y revelando así, claramente, que estaba desarmada) murió por los disparos de un equipo de ametralladora. Este mismo equipo abrió fuego contra cualquier vietnamita que encontrara en su camino. El escenario continuó siendo de caos y confusión, con gente que corría y gritaba. Algunas de las tropas temían ser víctimas de los disparos de sus propios compañeros.

XXX En un área despejada cerca de una pequeña choza, un grupo de quince vietnamitas se había reunido, cuatro mujeres de unos treinta años de edad, tres de unos cincuenta, tres jóvenes adolescentes y cinco niños de entre 3 y 14 años. Un soldado gritó una alerta para que cualquier soldado que estuviera detrás del grupo de vietnamitas se protegiera porque iban a abrir fuego. El primer disparo contra este grupo penetró la cabeza de un niño que su madre llevaba cargado, haciéndole volar la tapa posterior de los sesos al menor. Otros empezaron a disparar también; ninguno se detuvo hasta haber matado a todo el grupo.

XXX Un soldado lanzó dos proyectiles desde su lanzagranadas M-79 contra un grupo de vietnamitas que estaban sentados en el suelo. La primera granada erró, la secunda cayó entre ellos con un impacto devastador. Sin embargo, algunos de ellos pudieron sobrevivir la explosión. Otro soldado acabó con ellos. Un tercer soldado se detuvo junto a un túnel y gritó para que salieran sus ocupantes. Los vietnamitas que lo ocupaban estaban empezando a salir, pero el soldado tiró adentro una granada de todas formas.

XXX Detrás de los pelotones 1 y 2, el grupo de mando del Capitán Medina formó una línea de seguridad afuera de un arrozal detrás del perímetro occidental de My Lai 4. Habían transcurrido cerca de 45 minutos desde que las primeras tropas entraron a la aldea y el Capitán Medina esperaba para dar la orden de partir al 3er. pelotón.

(NOTA: La intención del Capitán Medina, en acatamiento del plan operacional del Tte. Cnel. Barker, era despejar el caserío haciendo entrar rápidamente a un equipo de rastreo, sacando a las personas de sus chozas tan rápidamente como fuera posible. Luego los equipos de búsqueda irían de choza en choza, revisando casamatas y túneles, en búsqueda de cualquier elemento enemigo que se hubiera podido esconder. Entonces los soldados del 3er. pelotón debían actuar como escuadras "antorcha" e incendiar la aldea. El significado de "despejar" fue lo que ocasionó problemas en la operación.)

XXX PRIMERA ATROCIDAD A GRAN ESCALA - "EN LA SENDA PRINCIPAL QUE DIRIGÍA HACIA LA ALDEA". El 1er. pelotón reunió a un grupo numeroso de entre 50 y 60 vietnamitas. Ellos estaban en cuclillas y había entre ellos de 10 a 15 varones con barba y diez mujeres, así como unas cuantas ancianas de cabello blanco que difícilmente podían caminar. El resto del grupo lo integraban niños de todas las edades - desde bebés hasta jóvenes adolescentes.

Para ese entonces (desde el momento en que su pelotón entró al caserío), el Teniente Calley había recibido dos llamadas de radio de un ansioso Capitán Medina, que exigía saber qué estaba sucediendo con su pelotón y a qué se debía el lento progreso a través del caserío. El Teniente Calley respondió que un grupo numeroso de vietnamitas que habían reunido estaba retardando el avance del pelotón. El Capitán Medina le ordenó que "los eliminara". El Sargento Calley se acercó a dos soldados que cuidaban al grupo de civiles y les dijo "encárguense de ellos". Los dos soldados respondieron "está bien".

Cuando el Teniente Calley regresó varios minutos después, le dijo a estos dos soldados: "Pensé que les había dicho que se encargaran de ellos". Uno de ellos respondió: "Lo estamos haciendo. Los estamos vigilando". El Teniente Calley respondió que eso no era lo que él quería decir, que él los quería muertos. "Los pondremos en línea y dispararemos contra ellos. Disparen cuando yo diga fuego". Uno de los soldados rehusó poniendo de excusa que él estaba cargando un lanzagranadas y no quería desperdiciar su munición. (De paso, ese era el mismo soldado que el Teniente Calley había encontrado con los pantalones abajo; el mismo que anteriormente había amenazado con matar a un niño a punta de pistola si la madre no satisfacía oralmente sus deseos sexuales.)

El otro soldado participó en la matanza con el Teniente Calley, pero no pudo continuar y dejó de disparar casi al final, con lágrimas que rodaban por sus mejillas. En este momento, el soldado que no había participado vio que solamente unos pocos niños continuaban vivos. Sus madres se habían abalanzado sobre ellos como último recurso para proteger con sus cuerpos a los pequeños de la constante lluvia de balas. Los niños trataban de pararse. El Teniente Calley abrió fuego matándolos uno por uno. Luego el Teniente Calley dijo "Ya está bien, vámonos."

XXX SEGUNDA ATROCIDAD A GRAN ESCALA - "EN LA ZANJA DE IRRIGACIÓN". Diez miembros del primer pelotón vigilaban a un grupo de cuarenta a cincuenta vietnamitas en una zanja de irrigación. Mientras el Teniente Calley interrogaba a un monje budista a través de un intérprete, un niño de aproximadamente dos años de edad de alguna manera salió gateando de la zanja sin que los soldados lo notaran. El Teniente Calley caminó hacia el niño, lo alzó, lo tiró en la zanja y luego disparó contra él, antes de regresar para continuar con el interrogatorio del monje. Cansado de interrogarlo, el Teniente Calley haló de él, lo tiró a empujones en el arrozal, y abrió fuego con su M-16.

Mientras tanto, los soldados continuaban escoltando y forzando a los aldeanos vietnamitas a permanecer en la zanja de irrigación. Algunos fueron empujados, otros, lanzados; algunos saltaron ellos mismos; y otros continuaron sentados en el borde, esperando porque sabían que al estar en la zanja el final era inminente. Después que el Teniente Calley lanzó a una mujer herida en la zanja, se volteó hacia un soldado y le ordenó: "Cargue su ametralladora y dispare contra esta gente". Al responder el soldado: "Yo no voy a hacer eso", el Teniente Calley le apuntó su M-16 amenazando con dispararle en ese momento. El estancamiento terminó cuando el Teniente Calley retrocedió luego de intervenir otros soldados.

El Teniente Calley y otros soldados, siendo uno de ellos el mismo soldado que anteriormente había llorado y se había emocionado después de participar en la primera atrocidad a gran escala en la aldea, dispararon hacia la zanja de irrigación. Los vietnamitas trataron frenéticamente de esconderse unos bajo los cuerpos de otros, nuevamente las madres trataron desesperadamente de proteger a sus hijos y bebés cubriéndolos o escudándolos con los cuerpos de ellas. Trozos de hueso y de carne humana despedazados volaron por el aire, mientras vaciaban cargador tras cargador sobre la zanja poco profunda.

0845 El Capitán Medina escuchó todos esos disparos y brevemente se preocupó creyendo que sus soldados habían hecho frente a una fuerte resistencia enemiga. Sin embargo, no se trataba de eso, nunca llegó a pasar eso en el caserío de My Lai. Nuevamente, los miembros de la Compañía C. no recibieron fuego enemigo, en lo absoluto. El 3er. Pelotón fue enviado, de acuerdo con el plan, a rastrear el área. Mataron a todos los animales que encontraron, algunas veces hiriendo deliberadamente a los cerdos y búfalos, por el puro placer de verlos retorcer en agonía. Incendiaron las chozas y lanzaron granadas en los orificios de la tierra.

XXX Dos niños heridos, de una edad aproximada de cinco y ocho años, salieron corriendo y llorando. Un soldado les disparó a los dos en el pecho y los hombros. Cuando se le preguntó por qué los había matado, el soldado respondió: "Porque ya estaban medio muertos". Un hombre y una mujer también recibieron disparos mientras corrían por un sendero de la aldea. Algunos soldados recorrieron el área rematando a los heridos; debieron disparar tres veces a una víctima que ya tenía dos heridas de bala en la espalda.

XXX Después de salir el 3er. pelotón de sus posiciones defensivas alrededor de la zona de aterrizaje, el grupo de mando del Capitán Medina se movió a través de un arrozal, y una arroyada de irrigación hacia la parte más al sur de la aldea. En cierto punto el Capitán Medina disparó dos veces hiriendo a una mujer que caminaba por un arrozal, llevando una pequeña canasta de paja. El Capitán Medina se acercó a la mujer herida, registró la canasta de paja, encontró jeringuillas y otros abastecimientos médicos, y luego procedió a dispararle dos veces más a la cabeza.

XXX El Capitán Medina entró al caserío y poco después se topó, cerca de una pila de cadáveres, con un sargento vietnamita que servía de intérprete. El sargento vietnamita preguntó al Capitán Medina por qué habían matado a tantos civiles. El Capitán Medina respondió: "Sargento Minh, no pregunte nada - esas fueron las órdenes." Era evidente que el control del Capitán Medina sobre sus soldados había sido insignificante a partir del momento en que desembarcó.

1100 El centro de operaciones tácticas notificó al Tte. Cnel. Barker que varios pilotos habían reportado al comandante de su compañía que estaban matando a civiles inocentes. El Tte. Cnel. Barker rápidamente se comunicó por radio con su oficial ejecutivo, quien había estado volando sobre la zona de batalla, con instrucciones de que investigara qué era lo que estaba sucediendo, y que si los informes eran correctos que ordenara un alto inmediato. El Tte. Cnel. Barker deseaba que el Capitán Medina le confirmara que nada semejante había ocurrido. Poco después se ordenó un cese de fuego a la Compañía C.

XXX Los muertos y los moribundos se encontraban por doquier. La gran mayoría de cuerpos eran cuadros extremadamente horrendos. En un caso, siete mujeres de entre 18 y 35 años fueron encontradas en el suelo, desnudas, con pequeños agujeros oscuros salpicados por todo el cuerpo.

CONCLUSIÓN DE LA LÍNEA DE TIEMPO. La Masacre de My Lai ocurrió en un período de cuatro horas. Hubo entre 400 y 500 víctimas vietnamitas. Hasta ahora no se sabe la cifra exacta debido a las investigaciones inadecuadas que miembros de la cadena de mando llevaron a cabo inicialmente. La cantidad oficial de muertos en acción reportada por la Compañía C es de 128. Los soldados de la Compañía C no recibieron absolutamente ningún fuego enemigo. La única baja sufrida por la Compañía C, fue una herida que un soldado se ocasionó a sí mismo en el pié al tratar de reparar una pistola atorada, que pertenecía a otro soldado. Solamente se recuperaron tres armas enemigas durante toda la operación. El denso tráfico en la radio que siempre forma parte de un combate intenso no se escuchó en ninguna parte ese día.

 

Las Investigaciones

En algún momento al inicio de la Operación Muscatine, el piloto de un helicóptero observó lo que aparentemente parecía ser una atrocidad. Intervino en varios lugares. En una ocasión, aterrizó frente a un grupo de aldeanos que huían, y ordenó a su apuntador de pieza dirigir su arma contra los soldados norteamericanos que perseguían a los aldeanos. Luego el piloto pidió ayuda en la radio, comunicó lo que estaba sucediendo y su intención de ordenar fuego contra los soldados norteamericanos. Alarmados al escucharlo, varios pilotos respondieron de inmediato. Este intercambio en la radio lo escuchó el personal que monitoreaba el tráfico en la radio esa mañana. Los pilotos, al regresar de su operación, informaron a su comandante y a dos capellanes todo lo que habían visto y hecho.

Después de desembarcar en la zona de aterrizaje Dottie para abastecerse de combustible, y mientras la Operación Muscatine todavía estaba en marcha, el Coronel Henderson mencionó por casualidad al comandante de división, el General de División Koster, que habían habido algunas bajas civiles en el caserío de My Lai, por fuego de artillería.

Todo tipo de informes y de datos empezaron a llegar a la zona de aterrizaje Dottie. De especial interés era el informe de que el piloto de un helicóptero norteamericano había ordenado a su apuntador de pieza dirigir su arma contra los soldados norteamericanos, para impedir que ellos masacraron a un grupo de aldeanos.

Durante una orientación en la comandancia de la División Americal, aproximadamente a las 5:00 p.m. del 16 de marzo de 1968, el General de División Koster y el General de Brigada Young, su subcomandante, recibieron informes de que solamente tres armas enemigas habían sido recuperadas durante toda la operación, que había 128 muertos en acción, y que muchos de ellos eran mujeres y niños. A la mañana siguiente, el General de Brigada Young comunicó el suceso del piloto que había amenazado con matar a las tropas norteamericanas. Se hizo la observación de que el General de Brigada Young parecía estar más preocupado por el comportamiento amenazador del piloto que por cualquier otra cosa.

La conclusión a que se llegó por la evidencia obtenida hasta ese entonces fue que el Comandante de la División Americal (General de División Koster), y el Subcomandante de la División Americal (General de Brigada Young), el Comandante de la 11ª Brigada (Coronel Henderson), y el Comandante de la Fuerza de Tarea Barker (Tte. Cnel. Barker) se dieron cuenta de las gravedad de lo que se decía, aunque no de todas sus implicaciones, en un plazo de 24 horas después de haber salido la Compañía C del caserío de My Lai.

El 18 de marzo de 1968, el General de Brigada Young ordenó al Coronel Henderson que llevara a cabo una indagación y presentara un informe sobre la misma en un plazo de 72 horas. El Cnel. Henderson inició sus indagaciones entrevistando al piloto del helicóptero que había pedido ayuda por radio y que había amenazado a los soldados norteamericanos.

(NOTA: El General de Brigada Young posteriormente sería criticado por haber permitido que el Coronel Henderson llevara a cabo una indagatoria en su propia unidad, y de carácter informal, en vez de cumplir con los reglamentos del Ejército y la política del General Westmoreland, y entregar el caso de inmediato al personal del Ayudante General o del Inspector General del Ejército. Los reglamentos del ejército relativos a los incidentes que incluyen bajas civiles establecen que se lleven a cabo investigaciones oficiales. El General Westmoreland, que había estado extremadamente preocupado por el alto porcentaje de bajas civiles, desde el comienzo del conflicto, impartió instrucciones a sus oficiales de mayor grado durante una serie de reuniones respecto a los procedimientos que se debían cumplir en estos casos.)

Durante una de estas reuniones, el comandante en jefe manifestó que "en caso de haber un incidente, la cadena de mando debe transferir el informe hasta el Comando de Asistencia Militar de EE.UU. (MAC)" - por ejemplo, la Comandancia de MAC en Saigón. El General Westmoreland siempre trató de aumentar al máximo las medidas dirigidas a reducir las bajas civiles innecesarias. Consideraba que si se cumplía con el sistema de informe, la cadena de mando sería responsable por las acciones de sus subordinados, y los obligaría a comportarse en la forma debida.

La directiva del MAC en Vietnam (MACV), que establecía que "el crimen de guerra le compete a Estados Unidos, no importa cuál sea la nacionalidad... de la víctima", requería que cada miembro del servicio en Vietnam rindiera un informe de los incidentes que pudieran constituir crímenes de guerra. Varias de las directivas pertinentes del MACV fueron: La Directiva del MACV 20-4, del 18 de mayo de 1968, "Inspecciones e Investigaciones: Crímenes de Guerra"; Directiva MACV 27-5, del 17 de mayo de 1966, "Inspecciones e Investigaciones: Prisioneros de Guerra - Determinación de su Elegibilidad", Directiva MACV 27-5 (mismo número de la precedente), 2 de noviembre de 1967, "Servicios Legales: Crímenes de Guerra y Otros Actos Prohibidos", Directiva MACV 335-1, del 5 de enero de 1966, "Informes de Crímenes Graves u Otros Incidentes", y Directiva MACV 20-5, 15 de marzo de 1966, "Sin Título", que ordena que el estado de Prisionero de Guerra y sus protecciones se extiendan a "personas que al ser detenidas no estaban manifiestamente comprometidas en el combate y cuya condición puede ser: civil inocente, persona que regresa, prisionero de guerra o defensor civil".

(NOTA: El instructor puede discutir en este punto las acciones que los soldados están obligados a realizar al recibir órdenes ilegales: solicitar una explicación de la orden (si no está clara); solicitar que se retire o cancele la orden; negarse a obedecer o llevar a cabo una orden ilegal; y rendir informe de lo ocurrido a otros oficiales de la cadena de mando. Otros canales apropiados son el Inspector General, el Ayudante General, la Policía Militar, el Auditor General, los Capellanes.)

(NOTA: El instructor además puede discutir las acciones que los soldados están obligados a realizar respecto a los crímenes de guerra: emitir órdenes o "peticiones" para cesar o desistir inmediatamente el comportamiento criminal; dependiendo de las circunstancias, usar el mínimo absoluto de fuerza necesaria para proteger la vida y las extremidades; rendir informe de lo ocurrido a otros oficiales en la cadena de mano. Otros canales apropiados son el Inspector General, el Ayudante General, la Policía Militar, el Auditor General y los Capellanes. (Debido a que un subordinado no puede emitir una orden a un superior, excepto en circunstancias especialmente reconocidas y relacionadas con jueces militares y policías militares, en tales circunstancias sería más apropiado describirla como una "petición". Esto no quiere decir que las "peticiones" solamente sean una exhortación - por ejemplo "Sargento, usted no está actuando correctamente al golpear al prisionero". La "petición" también se puede decir con firmeza - por ejemplo, "Sargento, no le corte el dedo al prisionero, no voy a permitir que lo haga.")

El Coronel Henderson continuó con su indagación interrogando a los soldados de la Fuerza de Tarea Barker sobre cualquier muerte innecesaria o poco usual. Lo hacía mientras los soldados eran transportados de regreso a la zona de aterrizaje Dottie, al concluir la operación. Solamente había un par de helicópteros para el transporte de tropas, razón por la que tomó más de dos horas llevar a la compañía completa de regreso a la zona de aterrizaje Dottie.

Poco después de su llegada a la zona de aterrizaje Dottie, el Capitán Medina se enteró a través del Tte. Cnel. Barker, que el Coronel Henderson había estado interrogando a sus soldados. El Coronel Henderson ya había interrogado al Capitán Medina mientras éste todavía se encontraba haciendo una patrulla con sus soldados. Habían empezado a correr los rumores de que el Capitán Medina y varios de sus soldados "serían ahorcados" por su parte en la masacre, y que el resto, con toda seguridad, iría a parar a la cárcel. El Capitán Medina reunió a sus soldados y les dijo que dejaran de hablar tonterías. La conclusión extraída de la indagación informal del Coronel Henderson fue que habían habido algunos civiles muertos, pero que su muerte había sido inevitable.

Presentó estas conclusiones al General de Brigada Young, quien las aceptó sin reserva.

A pocos días de la masacre, cinco informes internos independientes empezaron a circular entre los oficiales de Vietnam del Sur en las ciudades de Son Tinh y Quang Ngai. Uno de ellos, el que alegaba que 500 personas habían sido masacradas en la aldea de Son My, se puso en conocimiento de dos generales, el General de División Koster y el General de Brigada Young, y el comandante de brigada, el Coronel Henderson. Los norvietnamitas pronto empezaron a publicar la Masacre de My Lai en una campaña publicitaria. La inteligencia se enteró que los soldados del Vietcong llevaban puestas bandas rojas en el brazo con el lema "Resueltos a vindicar la atrocidad cometida en Son Tinh".

El 28 de marzo de 1968, el Tte. Cnel. Barker presentó su informe final al Coronel Henderson en el que no hizo mención de las bajas civiles.

El 8 de abril de 1968, se declaró terminada la misión de la Fuerza de Tarea Barker y la unidad oficialmente quedó disuelta.

Las conclusiones extraídas de la evidencia, hasta este punto, eran que a mediados de abril de 1968, el Comandante de la División Americal (General de División Koster), el Subcomandante de la División Americal (General de Brigada Young), el Comandante de la 11ª Brigada (Coronel Henderson) y el Comandante de la Fuerza de Tarea Barker (Tte. Cnel. Barker) estaban al tanto no solamente de las graves acusaciones (de que civiles inocentes habían sido asesinados), sino también de la cifra (500).

El 24 de abril de 1968, el Coronel Henderson presentó un informe de la investigación, que a él le había ordenado llevar a cabo el General de División Koster, que decía: "Veinte personas no combatientes resultaron muertas accidentalmente cuando fueron atrapadas en el área de fuego preparatorio y en el fuego cruzado de fuerzas norteamericanas y del Vietcong el 16 de marzo de 1968. Además concluía afirmando que los soldados norteamericanos no reunieron a civiles ni dispararon contra ellos. La acusación de que fuerzas norteamericanas dispararon y mataron a 450-500 civiles es obviamente un movimiento publicitario del Vietcong para desacreditar a los Estados Unidos ante los ojos del pueblo vietnamita."

(NOTA: El informe escrito del Coronel Henderson al General de División Koster, completo, se encuentra en la sección de adjuntos del estudio de este caso.)

El 9 de junio de 1968, el Tte. Cnel. Barker y cinco personas más murieron cuando su helicóptero chocó en el aire contra un avión ligero de observación.

El 1º de diciembre de 1968, los miembros originales de la Compañía C, regresaron a Estados Unidos.

El 2 de abril de 1969, un soldado, el que había sido asignado a la sección de aviación de la brigada como apuntador de pieza, envió una carta detallando la Masacre de My Lai a su Congresista, el Senador de Arizona Morris Udall, cuya opinión contra la guerra había recibido gran publicidad, y a treinta dignatarios prominentes más en Washington, D.C. - incluyendo el Presidente Nixon, el Ministro de Defensa, el Presidente de la Junta de Estado Mayor, los Senadores Edward Kennedy, Barry Goldwater, Eugene McCarthy y William Fullbright. Los recuentos periodísticos empezaron a aparecer. El asunto "causó furor".

El 24 de noviembre de 1969, el Teniente General William Peers fue asignado, por el Secretario del Ejército, Stanley Resor, para que encabezara la indagación del Ejército respecto al alcance de la investigación original de la masacre.

 

Causas de la Masacre de My Lai

No existe una causa en la Masacre en My Lai, ni se puede decir que una causa en particular dominó otras o se destacó. Por el contrario, la Masacre de My Lai fue producto de una amalgama de diversos factores que contribuyeron con efectividad, y en su propia forma específica, a formar un todo. La lista siguiente no aparece en un orden en particular.

 

Deshumanización del Enemigo y Racismo

A los vietnamitas, bien fueran amigos o enemigos, se les llamaba "gooks", un término despectivo similar a "niggers, spics, kikes, etc." (términos despectivos en inglés para diferentes razas). El empleo de "gooks", "dinks", "dopes", "slants", "slant-eyes" y "slopes" era una costumbre generalizada. Militares de todos los rangos en Vietnam reflejaron este racismo casual e irreflexivo. La historia del empleo del término "gook", la palabra más comúnmente empleada en el conflicto de Vietnam, se remonta a nuestra participación en Nicaragua en 1912. Quizá sea un derivado de "gugu", término usado despectivamente por los soldados y marinos para referirse a los filipinos, durante la Insurrección de Las Filipinas a comienzos de este siglo. Generalizadamente se usó en el Pacífico durante la II Guerra Mundial y después, nuevamente, en Corea.

Estos términos categorizaron y privaron de personalidad al enemigo, y pronto llegó a considerarse un ser que no era completamente humano. Pronto se creó la "regla del simple gook" para dar una explicación racional a cualquier comportamiento que no fuera propio del soldado. "No era un crimen matar o torturar o robar o mutilar a un vietnamita, porque él era un simple gook". Un soldado capturó así la penetrante idea: "Ellos están perdidos. El problema es que nadie considera que los vietnamitas son personas. Ellos no son gente. Por lo tanto, no importa lo que se haga con ellos". El informe siquiátrico indicó que el Teniente Calley sintió que no estaba matando a seres humanos sino "animales con quienes uno no puede hablar o razonar". Irónicamente, la Hoja de Cargos del Teniente Calley, que expresa nuestros valores colectivos en forma legal, habla no del asesinado de "individuos", "personas" o "seres humanos", sino de "seres humanos orientales". (Enfatizado). El racismo en Vietnam, sumado al odio, el temor y el deseo de venganza, rápidamente se convirtió en golpizas, torturas, raptos y asesinatos.

La Comisión Peers informó: "El factor más inquietante que descubrimos fue el concepto tan bajo que algunos soldados tenían de los vietnamitas... los consideraban infrahumanos, semejantes a los perros... algunos de los soldados nunca se refirieron a los vietnamitas de otra forma que no fuera "gooks". Dos sociólogos consideraron que: "Cuando a las víctimas se les priva de personalidad... las limitaciones morales contra el asesinato o la mutilación son menos efectivas. La personas que sistemáticamente se les convierte en demonios, se les asigna a categorías inferiores o peligrosas, y se les identifica con términos despectivos, quedan excluidas de inmediato de los vínculos de la empatía humana y la protección de los preceptos morales y legales."

La aversión del Capitán Medina por los vietnamitas era obvia, y muchas veces fue manifiesta. Abiertamente censuró a los soldados que mostraban sentir alguna forma de bondad hacia ellos. Varios soldados presenciaron las golpizas que le dio a personas sospechosas durante los interrogatorios. Un soldado informó que el Capitán Medina una vez le dijo a los integrantes del primer pelotón que ellos tenían que custodiar y compartir sus alimentos con cualquier prisionero que capturaran y dejaran de matar. La intención era bien clara. El Sargento Calley, quien jamás pretendió gustar de los vietnamitas, absorbió los sentimientos de su comandante como una esponja.

 

Estilo Norteamericano de Guerra en Vietnam: "Derrochar proyectiles en vez de soldados".

Este enfoque ocasionó una falta de proporción, y también violó otros principios básicos de la Convención de La Haya (por ejemplo el sufrimiento innecesario y la necesidad militar). Desde el comienzo de nuestra participación en el conflicto de Vietnam, fue una práctica común que las patrullas, siempre que recibieran fuego de francotiradores, solicitaran un ataque de artillería, o un ataque aéreo si era posible, sin considerar la proximidad de los civiles. Más bombas se lanzaron sobre Vietnam que sobre todo el continente europeo durante la II Guerra Mundial. Los cazabombarderos, que estaban realizando 400 salidas por día a finales de 1966, conjuntamente con las incursiones de los B-52 en el país, lanzaron cerca de 825 toneladas de explosivos por día.

El General DePuy explicó a un visitante emisario del Pentágono que "la solución en Vietnam es lanzar más bombas, más granadas, más napalm... hasta que los del otro lado se entreguen." Se dice que el Ministro de Defensa Robert McNamara afirmó que Vietnam era costoso en términos económicos, pero barato en términos de vidas norteamericanas. En 1967, un artículo en la revista Life afirmó que la muerte de un solo guerrillero del Vietcong costaba a los contribuyentes norteamericanos $400,000 (esta cifra incluía los precios de 75 bombas y 150 proyectiles de la artillería).

El abundante uso de nuestra inmensa potencia de fuego, especialmente en bombardeos aéreos y de la artillería, ocasionó la muerte indiscriminada de civiles. Esto creó una atmósfera en que las bajas civiles, por considerarse inevitables y necesarias por las condiciones de la guerra moderna, quedaran fuera de toda consideración moral. Richard Falk, profesor de la Ley Internacional en Princeton, manifestó que My Lai fue la culminación lógica de la política que se seguía: "Fue quizá una exageración y un caso extremo, pero no un hecho aislado de la forma de guerra que se libraba, y del clima que se creó en la mente de los soldados en cuanto a lo que era permitido hacer y lo que no era permitido hacer."

Un periodista escribió: "No cabe duda que semejante atrocidad fue posible solamente por la gran cantidad de métodos de matar civiles y destruir aldeas que se convirtieron en regla en vez de excepción, en nuestra conducción de la guerra."

 

Reglas de Enfrentamiento (ROE)

Son directivas detalladas de las condiciones y limitaciones según las cuales las fuerzas norteamericanas pueden iniciar y continuar sus enfrentamientos de combate con fuerzas contrarias. Son una herramienta en el comandante para controlar el uso de la fuerza. La efectividad de las ROE en Vietnam fue cuestionada por los historiadores y aquellos que debieron acatarlas. La duración y complejidad de muchas de las ROE en Vietnam varió. Un miembro del servicio, exagerando obviamente la explicación de este punto, comentó: "Recuerdo que un oficial me entregó una publicación de cerca de mil páginas, por eso no la leí." Un oficial de la infantería de marina dijo, amargado: "Se me ordenó leer y firmar una copia de las reglas de enfrentamiento. El documento era de siete páginas. Unas partes tenían sentido, pero la mayoría parecía ser un ejercicio sobre política, microadministración y protección preventiva del trasero, un escrito sobre cómo librar una guerra sin enojar a nadie." Una encuesta hecha en el Ejército reveló que por lo menos catorce ROE estaban "vigentes y disponibles" a las tropas norteamericanas en Vietnam en los tiempos de la Masacre de My Lai.

Para empeorar la confusión, y quizá debido a la misma, no se les dio una amplia diseminación entre las tropas de combate. Las ROE que eventualmente se diseminaron fueron burladas o simplemente pasadas por alto. A cada soldado se le entregaron dos tarjetas tamaño bolsillo de las ROE del MACV, que debían llevar consigo en todo momento - "Las Nueve Reglas" y "El Enemigo en sus Manos". A los comandantes se les repartió otra, "Guía para los Comandantes en Vietnam". (Copias de estas ROE aparecen en la parte de adjuntos del estudio de este Caso). Estas ROE en particular, debido en parte a la fraseología que contienen, se transformaron de directivas en aspiraciones quijotescas. Además, otra encuesta realizada en el Ejército de EE.UU. reveló que también había catorce directivas del MACV disponibles a las unidades que prestaban servicio en Vietnam en el período de la Masacre de My Lai, relativas a los procedimientos de prevención e informe de crímenes de guerra.

 

"Estrategia de Desgaste" del General Westmoreland. Misiones de Búsqueda y Destrucción. La idea de que un "conteo elevado de cuerpos equivale a la victoria, y un promedio bajo equivale a la derrota."

La meta de la estrategia norteamericana en Vietnam era destruir al Vietcong en cantidades tan grandes que jamás pudieran volver a ser reemplazadas. Un veterano (y autor) del conflicto de Vietnam escribió: La estrategia de desgaste del General Westmoreland también tuvo un efecto importante en nuestro comportamiento. Nuestra misión no era la de ganar terreno o tomar una posición, sino simplemente matar: matar comunistas y matar tantos de ellos como fuera posible. Hacer pilas de ellos como si fueran leña. La victoria era una gran suma de cuerpos, la derrota era un promedio bajo, la guerra era un asunto matemático. La presión sobre los comandantes de unidad para producir cadáveres enemigos fue tan intensa, que ellos, a su vez, la transmitieron a sus tropas... No es sorprendente, por lo tanto, que algunos de los soldados sintieran gran desdén por la vida humana y predilección por quitarla." La guerra de desgaste del General Westmoreland se conoció como la "picadora de carne" en el Pentágono.

La lógica de esta política de desgaste requería que se obligara al Vietcong a combatir en terreno abierto, y en grandes cantidades, para que pudiera ser atacado por tropas americanas. Esencialmente, la solución táctica para este requerimiento era la misión de ataque tradicional de la infantería - "búsqueda y destrucción". Como se señaló en los Documentos del Pentágono, la idea era "llevar la guerra hasta el enemigo, privándolo de libertad de movimiento en cualquier lugar del país... y asestarle los golpes más pesados posible." Dado el ambiente de Vietnam, esto frecuentemente opuso a las fuerzas armadas norteamericanas contra los civiles vietnamitas.

El Teniente Calley, al igual que cualquier otro oficial, rápidamente comprendió el "protocolo de la cultura de recuento de cuerpos". Al preguntársele cómo hacía el recuento de cuerpos, el Teniente Calley respondió: "Había que hacer un cálculo improvisado. No hay forma de determinar realmente la cifra exacta de cuerpos... Mientras la cifra fuera alta, eso era todo lo que deseaban... Generalmente sabía que en caso de perder a un soldado, más me valía regresar con un conteo de cuerpos de cerca de diez, para poder decir que por lo menos disparé contra diez enemigos, lo que era bastante difícil cuando habíamos estado combatiendo contra un solo francotirador."

Algunas unidades mantenían un tablero con "las cifras de enemigos muertos" mostrando prominentemente a todos el número de muertos.

 

Rotaciones; Dinámica de Grupo; y "Los Soldados Aprenden de Otros Soldados".

El período normal de servicio en Vietnam era de un año. Esta sensible política tenía sus desventajas, siendo una de ellas que los soldados estaban siendo devueltos a sus hogares justamente cuando estaban empezando a adquirir experiencia. El resultado de esta política de rotación fue que prevalecían los soldados inexpertos y que ellos, muchas veces, eran la mayoría. Los soldados aprenden lo que es el comportamiento aceptable, o las acciones que son apropiadas, de los otros soldados. Muy pocos tienen la experiencia necesaria para servir de ejemplo digno de emulación para los demás, o inducirlos a llevar cierto tipo de comportamiento. Debido a que los soldados no se conocían entre sí, faltó la identificación de grupos y fallaron las normas del comportamiento con mayor facilidad y rapidez.

En todo tipo de ambiente, inclusive en el combate, la dinámica de grupo predomina sobre el juicio individual y ocasiona que los miembros de un grupo acojan el comportamiento que el grupo considera aceptable. El comportamiento individual entonces es un reflejo del comportamiento colectivo. Las normas de comportamiento del grupo pasan a ser las del individuo. Un soldado individual puede influir mejor en el grupo y limitar lo que es el comportamiento aceptable, si su experiencia le da mayor credibilidad. Esto, generalmente, no fue el caso en Vietnam. Las unidades se convirtieron en una recopilación de tropas que constantemente experimentaban llegadas y salidas. La moral y la cohesión sufrieron porque la relación entre ellas disminuyó. Esta política de rotación desafió el axioma universal de que los soldados combaten y mueren unos por otros. Un veterano de Vietnam, que además es autor, escribió: "Los soldados entraban y salían de Vietnam como los obreros que trabajan por turnos."

 

Tácticas del Enemigo

El Vietcong libró una guerra de guerrilla que se puede describir mejor como "un apego provechoso con el pueblo". Sus miembros se disfrazaban de civiles, se escondían entre los civiles, y a menudo fortificaban las aldeas (siendo las personas no combatientes la gran mayoría de la población), e inclusive usaban a civiles de todas las edades y de ambos sexos (niños pequeños, mujeres y ancianos, inclusive) para conseguir apoyo logístico, inteligencia y sembrar minas y trampas explosivas. Existía la creencia generalizada entre los soldados norteamericanos de que el Vietcong usaría a este mismo tipo de civiles para lanzar granadas. Un experto en el ejército vietnamita comentó que "los comunistas vietnamitas eliminaron por completo la línea entre militares y civiles, descartando la idea de personas no combatientes."

Un miembro del Vietcong posteriormente confirmó que: "A los niños se les entrenó para que lanzaran granadas, no solo por terror, sino para que los soldados norteamericanos o del gobierno tuvieran que disparar contra ellos. Entonces los norteamericanos se sentirían bien avergonzados. Y se culparían a sí mismos y llamarían a sus soldados criminales de guerra". No era extraño que niños pequeños atrajeran a una patrulla norteamericana hacia una trampa explosiva o un campo de minas. Además, el Vietcong utilizaba a las mujeres y a los niños como una artimaña o ardid letal para atraer a los norteamericanos a emboscadas mortales. Las mujeres del Vietcong eran tan efectivas como los hombres, especialmente en el tiro de francotirador. En otras palabras, no fue exactamente que los civiles no participaron en la guerra. Los soldados norteamericanos pronto empezaron a desconfiar y sospechar de todos los vietnamitas.

Las fuerzas del NVA, supuestamente integradas por profesionales, no acataron las leyes de guerra mejor que sus homólogos del Vietcong. El NVA después de un enfrentamiento con tropas norteamericanas, enviaba a escuadras de ejecución a matar a los norteamericanos heridos. A algunos los amarraron a los árboles, los torturaron y luego los asesinaron. A los miembros del NVA se les escuchó reír mientras hacían estas cosas. Aquellos que critican el comportamiento de los norteamericanos en My Lai, y el subsiguiente manejo de los consejos de guerra, deben ajustar sus opiniones con la forma en que el enemigo condujo la guerra.

(NOTA: El Teniente Calley fue el único participante en My Lai que fue declarado culpable en consejo de guerra. El Coronel Henderson fue juzgado en consejo de guerra por encubrir evidencia de la masacre y rendir declaración falsa a la Comisión Peers, y fue absuelto. El Capitán Kotouc, oficial de inteligencia de la Fuerza de Tarea Barker, fue juzgado en consejo de guerra por agresión personal agravada (cortar el dedo meñique a una persona sospechosa de pertenecer al Vietcong durante un interrogatorio que tuvo lugar en el vivaque de la Compañía C la misma tarde de la masacre), y fue absuelto. Como se mencionó previamente en el estudio de este caso (y se cubrió detalladamente bajo el título El Plan Operacional: Capitán Medina), el Capitán Medina fue juzgado en consejo de guerra y también fue absuelto.)

Los cargos por abandono de los deberes y falta de obediencia de los reglamentos lícitos hechos contra el General de Brigada Young, subcomandante de la División Americal; el Coronel Nels Parson, Jefe de Estado Mayor de la División Americal; el Coronel Robert B. Luper, comandante del batallón de artillería; y el Mayor Robert W. McKnight, oficial ejecutivo de la Fuerza de Tarea Barker, fueron retirados por falta de evidencia. El General de División Koster fue objeto de un Artículo 32, Investigación Previa al Juicio. El oficial investigador, General de Brigada B.L. Evans, recomendó que fueran retirados los cargos de falta de rendir informe de la muerte de veinte civiles y no ordenar una investigación apropiada. Al General de División Koster posteriormente se le bajó el rango a General de Brigada. El Teniente General Peers no fue ascendido por lo que muchos consideraron había sido el impacto de su brutalmente honesto informe.

Los cargos contra el jefe de pelotón que participó en la Masacre de Co Luy, de 90 a 100 víctimas, que se mencionó anteriormente en La Línea de Tiempo de My Lai, también fueron retirados (irónicamente, "en beneficio de la justicia").

El Teniente Calley fue sentenciado, el 31 de marzo de 1971, por su consejo de guerra a confinamiento y trabajos forzados durante la duración de su vida natural. Fue escoltado a la cárcel militar en Fuerte Benning inmediatamente después del consejo de guerra, en espera de ser transferido a Fuerte Leavenworth. Luego de tres días, cuando todavía se encontraba en la cárcel militar de Fuerte Benning, el Presidente Nixon ordenó que el Teniente Calley fuera puesto en arresto domiciliario pendiente de una acción de apelación (después manifestó que él personalmente revisaría el caso después de haberse escuchado todas las apelaciones). El Teniente Calley regresó a su cuarto en Fuerte Benning, el mismo en donde se había hospedado durante el transcurso de su consejo de guerra. El 20 de agosto de 1971, el comandante general del 3er. Ejército, redujo el confinamiento del Teniente Calley a veinte años. El 7 de diciembre de 1972, la Junta de Clemencia y de Libertad Condicional de la Fuerza Aérea y el Ejército recomendó conceder mayor clemencia al Teniente Calley. Sin embargo, el 14 de mayo de 1973, el Secretario del Ejército, Howard Calloway, negó que se le concediera.

Tanto el Tribunal Militar de Revisiones del Ejército (2 de abril de 1973) como el Tribunal Militar de Apelaciones (21 de diciembre de 1973) ratificaron la sentencia del Teniente Calley, y negaron su solicitud de convocar un nuevo juicio. (La opinión del Tribunal de Apelaciones, en inglés y en español, aparecen adjuntos al estudio de este caso). El 27 de febrero de 1974, cuando se estaban haciendo los preparativos para transferir al Teniente Calley a Fuerte Leavenworth, el juez de una corte del distrito federal en Georgia le concedió una fianza de $1,000 mientras se tramitaba la resolución de una solicitud de hábeas corpus, que habido sido presentada por el abogado del Teniente Calley el 11 de febrero de 1974. El Teniente Calley inmediatamente quedó en libertad de su arresto domiciliario. El 15 de abril de 1974, el Secretario del Ejército decidió reducir la sentencia del Teniente Calley a diez años. Poco después, el 3 de mayo de 1974, el Presidente Nixon anunció que él no recomendaría otra acción respecto al caso.

El 5º Tribunal de Apelaciones, actuando de acuerdo con la apelación presentada por el Gobierno de EE.UU. después de que el juez de la corte del distrito federal rechazara su moción de revocación de la fianza, revocó la orden de fianza, el 13 de junio de 1974, de la Corte del Distrito. El Teniente Calley entonces fue confinado a la cárcel militar en Fuerte Benning y poco después fue transferido a las Barracas Disciplinarias en Fuerte Leavenworth, en donde cumplió su sentencia durante aproximadamente cuatro meses y medio (como oficinista-mecanógrafo). El Secretario del Ejército anunció, el 9 de noviembre de 1974, que el Teniente Calley sería puesto en libertad condicional.)

 

"Proyecto 100,000", o "Los 100,000 de McNamara"

Un programa destinado a reclutar a los miembros del servicio que obtuviesen un puntaje mediocre en la Prueba de Clasificación General (GCT). El GCT medía la inteligencia de los posibles miembros del servicio, y se basaba en el índice del cociente intelectual (IQ). La calificación de 100 puntos en el GCT se consideraba promedio. Los candidatos a oficial debían obtener una calificación mínima de 120 puntos. Los soldados potenciales tenían que tomar el GCT, para que se les dividiera en cinco categorías mentales dependiendo de su calificación. Aquellos cuya puntuación coincidía con la necesaria para las "categorías uno a tres" automáticamente eran aceptados; los que caían en la "categoría cinco", automáticamente eran rechazados, en tanto que aquellos que caían en la "cuarta categoría" eran seleccionados individualmente, generalmente siendo rechazados en su mayoría. Los que a veces eran seleccionados eran los de la "categoría cuatro óptima".

En octubre de 1966, el Ministerio de Defensa, respondiendo a la necesidad de aumentar los recursos humanos que ocasionó la guerra de Vietnam, y tomando en consideración la terminación de la fuerza de tarea federal de 1964, determinó que muchos de los 600,000 soldados que fueron rechazados (porque no habían satisfecho las normas de inteligencia), eran, en realidad, apropiados para el servicio militar, e instituyó el Proyecto 100,000 que requería de 40,000 alistados de la "categoría cuatro" durante el primer año, y 100,000 alistados de la "categoría cuatro" cada año subsiguiente. Ellos formaban la "categoría cuatro obligatoria".

(NOTA: El "Proyecto 100,000" fue creado por el Ministro de Defensa Robert McNamara, y por esa razón algunas veces se le llama "Los 100,000 de McNamara".)

Irónicamente, debido a que la "categoría cuatro obligatoria" era una cuota requerida por el Proyecto 100,000, los reclutadores algunas veces tuvieron que rechazar a posibles miembros del servicio que estaban mejor calificados. El programa estuvo mal calculado, y fue un "absoluto desastre". El General Westmoreland aclaró que él no era partidario de ese programa: "La categoría cuatro es una estupidez... Ese programa introdujo elementos pobres de espíritu, criminales y faltos de preparación... Cuando esos elementos van a Vietnam... es cuando empiezan a aparecer los problemas disciplinarios en el campo de batalla."

El porcentaje de deserciones y consejos de guerra entre los miembros del servicio de "la categoría cuatro obligatoria" duplicó el de las otras categorías. Además, su porcentaje de promoción fue considerablemente más bajo. Cuando un estudio del Pentágono reveló que su promedio de "muerte por desgaste" también era casi el doble del de las otras categorías, esa discriminación se empezó a convertir en un problema. El General Colin Powell escribió: "Jamás he podido perdonar a la jefatura política que dijo, de hecho: Estos jóvenes soldados - pobres, menos educados, menos privilegiados - los pueden derrochar... pero los demás son demasiado buenos para arriesgarlos... De las muchas tragedias de Vietnam, considero que esta cruda discriminación de clases ha sido el acto más perjudicial contra el ideal de que todos los norteamericanos son iguales por naturaleza."

(NOTA: El biógrafo romano Plutarco una vez observó que "El pobre va a la guerra, a combatir, a morir por los placeres, las riquezas y la superabundancia de otros.")

Se desconoce el papel que el Proyecto 100,000 desempeñó como causa de la Masacre de My Lai porque desconocemos si los soldados que cometieron las atrocidades en My Lai, eran de la "categoría cuatro" opcional u obligatoria. El Informe de la Comisión Peers estableció con respecto a la Compañía C que: "Cerca del 8% del personal alistado, menos los suboficiales, pertenecía a la categoría del Proyecto 100,000 y formaba parte del grupo mental más bajo. El porcentaje de los que formaban parte de este grupo era inferior que la cifra de ingreso de ellos a todo el Ejército, que era de 12%".

 

Adiestramiento sobre La Ley de la Guerra Terrestre y las "Órdenes Ilegales".

Aunque los miembros de las fuerzas armadas recibieron instrucción sobre la Ley de la Guerra Terrestre, virtualmente ninguno recibió instrucción sobre las órdenes ilegales, o sobre cuándo no se debían obedecer las órdenes. La instrucción sobre las Convenciones de La Haya y de Ginebra fue mínima, y apenas fue de cerca de una hora de duración. Cada soldado recibió esa instrucción como parte del adiestramiento básico o avanzado. Esta instrucción se complementó en Vietnam al incluir las disposiciones más importantes de la Convención de Ginebra en las Reglas de Enfrentamiento, que fueron distribuidas por el MACV en tarjetas tamaño bolsillo, algo que la Comisión Peers consideró "nada menos que ridículo".

 

Poca Disciplina y Cualidades de Liderazgo Mediocres.

Tanto los oficiales como los suboficiales de la Compañía C, con excepción del Capitán Medina, no insistieron siempre en que se cumplieran sus órdenes. Pero a pesar de que el Capitán Medina insistió en que se obedecieran sus órdenes, muchas veces actuó como uno más en el grupo. Los de afuera observaron que las relaciones entre los oficiales y los soldados eran mucho más informales y personales que en otras compañías. El Capitán Medina no gustaba del Teniente Calley y no se esforzó en disimularlo; por el contrario, algunas veces abiertamente ridiculizó al Teniente Calley frente a los soldados, y regularmente lo llamaba "Teniente Imbécil". Cuando la opinión del Teniente Calley difería de la suya, o sugería un curso de acción diferente, el Capitán Medina le respondía con un "Escucha, querido..." Muchos soldados en la Compañía C no tomaban en serio al Teniente Calley, y en especial resentían sus gritos y regaños un minuto, y sus sentimientos de arrepentimiento y preocupación (por ellos) al minuto siguiente.

 

Órdenes Ambiguas y Mal Ejercicio del Mando y Control

Durante la Operación Muscatine, el Capitán Medina estuvo dirigiendo los esfuerzos de su compañía desde la retaguardia (su puesto de mando se encontraba afuera del caserío). El Tte. Cnel. Barker se la pasaba volando en su avión sobre la extensa área de operaciones. El Coronel Henderson también monitoreaba las operaciones desde un avión, pero no volaba tanto como el Tte. Cnel. Barker. Puede referirse a la Línea de Tiempo de My Lai para los detalles sobre el mal ejercicio del mando y control y la emisión de órdenes ambiguas.

 

Soldados con Problemas Disciplinarios.

Algunos soldados de la Compañía C tenían problemas disciplinarios, sin embargo, hay más que una correlación entre los soldados con problemas disciplinarios (aunque ocurrieran antes de entrar al servicio o mientras estaban en servicio) y (la susceptibilidad para cometer) crímenes de guerra en otros casos fuera de My Lai. Por ejemplo, como la masacre cometida por infantes de la marina de EE.UU. en la aldea de Son Thang, en donde cuatro de los cinco que participaron habían tenido previamente graves problemas disciplinarios. Son Thang, la peor masacre en Vietnam cometida por infantes de la marina norteamericana, y que se relaciona con las lecciones de My Lai, es asunto de otro caso de estudio.

 

Gran Número de Bajas/Pérdidas.

Para la segunda semana de diciembre de 1967 la Compañía C se encontraba totalmente desplazada en Vietnam. La Fuerza de Tarea Barker fue activada el 1º de enero de 1968 para encargarse de las operaciones militares en la Provincia de Quang Ngai (provincia que era abrumadoramente simpatizante del Vietcong). La primera baja de la Compañía C fue producida por una trampa explosiva, el 28 de enero de 1968. Al mes siguiente, el 25 de febrero de 1968, la Compañía C inadvertidamente entró en un campo de minas. El Capitán Medina conservó la calma y después de tres muertos y doce heridos de gravedad, pudo sacar a sus soldados. Los soldados de la Compañía C culparon a los aldeanos vietnamitas de lo sucedido, por no haberles advertido la existencia de esas trampas y campos de minas.

El Teniente Calley, quien acababa de regresar de una licencia, vio los helicópteros que transportaban a los muertos y heridos. El Teniente Calley también observó que, de allí en adelante, cambió la actitud de los soldados con los niños vietnamitas - dejaron de darles dulces, y los apartaban a empujones. Según una declaración, el Teniente Calley difícilmente podía contener su satisfacción al responder "Bueno, yo lo dije". Antes del incidente en el campo de minas, la Fuerza de Tarea Barker no pudo atrapar en dos intentos separados al 48º Batallón de Fuerzas Locales en la Provincia de Quang Ngai. En el segundo intento, la Compañía A fue objeto de fuego pesado de morteros y armas automáticas que provenía de My Lai 4, la segunda vez en un mes que la Fuerza de Tarea Barker había encontrado resistencia en los alrededores del caserío de My Lai. El comandante de su compañía fue uno de los quince heridos, y cinco soldados más murieron.

Después del incidente en el campo de minas, el espíritu de cuerpo y la moral de los miembros de la Compañía C declinó, desvaneciéndose después por completo. El total de sus integrantes había descendido a 105. Para empeorar las cosas, el 14 de marzo de 1968, el Sargento George Cox, un suboficial por el cual los soldados de la Cía. C sentían gran cariño y respeto, que tenía la reputación de cuidar de sus soldados, murió víctima de una trampa explosiva mientras hacía una patrulla. Desde su arribo a Vietnam tres meses antes, la Compañía C había sufrido 28 bajas, inclusive 5 muertes. Todas las bajas habían sido causadas por minas, trampas explosivas y francotiradores.

(NOTA: La Fuerza de Tarea Oregon recientemente había realizado la Operación Benton en la Provincia de Quang Ngai, una misión de búsqueda y destrucción que tomó dos semanas. Un periodista reportó las cifras siguientes: "En un área de una extensión de diez kilómetros de ancho por veinte kilómetros de largo se lanzaron 282 toneladas de bombas de "propósito general" y 116 toneladas de napalm: se dispararon 1,005 cohetes (sin contar los que lanzaron desde los helicópteros), 132,820 cartuchos de ametralladora de 20mm., y 119,350 proyectiles de 7.62 mm. Al final de la operación, la oficina de Asuntos Civiles supervisó la evacuación de 640 personas de un área de 17,000 habitantes, hasta las inmediaciones de los campamentos gubernamentales." La Fuerza de Tarea Oregon reportó un total de 397 enemigos muertos.)

Las zonas de tiro libre, discutidas detalladamente bajo El Plan Operacional: Tte. Cnel. Barker de este estudio, fueron parte del problema en cuanto a que los soldados no tuvieron una idea clara de lo que ellas significaban en su nivel (operacional) - por ejemplo, ¿cuáles eran las Reglas de Enfrentamiento (para los soldados) en un área de tiro libre? Uno de los problemas de las Reglas de Enfrentamiento fue que no delineaban el empleo de la fuerza en una Zona de Tiro Libre.

Documentos Relativos a la Masacre de My Lai

Informe del Coronel Henderson

al General de División Koster

24 de abril de 1968

Comentarios: Debido a las acusaciones presentadas por el Oficial Técnico Hugh Thompson y otros pilotos de la Compañía Acroscout del 123º Batallón de Aviación, respecto a una matanza de civiles, el General de Brigada George Young (Subcomandante de la División Americal) salió de la zona de aterrizaje Dottie en la tarde de la Masacre de My Lai. Sin embargo, en lugar de transmitir estas acusaciones a un cuerpo investigador o visitar personalmente el lugar, Young solicitó al Coronel Henderson (Comandante de la 11ª Brigada de Infantería Ligera, organización de pertenencia de las tropas involucradas) hacer un informe sobre los cargos presentados. Henderson apenas había asumido el mando de la 11ª Brigada el día antes de los incidentes en My Lai 4.

Lo que aparece a continuación es una copia del informe de la investigación del Coronel Henderson, enviada al General de División Koster. Puede ser el informe más asombroso escrito acerca de My Lai. La nota al pié de la página aparece en el informe de la Comisión Peers, aunque obviamente no aparece en el documento original. Este informe constituye un ejercicio sobre sueños irreales, o un encubrimiento total de lo acontecido.

Si desea leer lecturas adicionales sobre este asunto, puede ver: Teniente General W. R. Peers, Investigación de My Lai, Nueva York: W. W. Norton, 1979; Michael Bilton y Kevin Sim, Cuatro Horas en My Lai, Nueva York: Viking, 1992.

 

________________________________________

 

SECRETARÍA DEL EJÉRCITO

Cuartel General, 11ª Brigada de Infantería,

División Americal

APO San Francisco 96217

XICO 24

Abril de 1968

ASUNTO: Informe de Investigación

Comandante General

División Americal

APO SF 96374

1. (U) Se llevó a cabo una investigación de las acusaciones citadas en el Adjunto 1. A continuación aparecen los resultados de esa investigación.

2. (C) En el día en cuestión, 16 de marzo de 1968, la Compañía C del 1er. Batallón de la 20ª División de Infantería, y la Compañía B del 4º Batallón de la 3ª de Infantería, como parte de la Fuerza de Tarea Barker, 11ª Brigada de Infantería, libraron un asalto aéreo de combate en las inmediaciones del Caserío de My Lai (Aldea Son My) al este del Distrito de Son Tinh. Esta área desde hace tiempo había sido un punto de resistencia enemigo, y la Fuerza de Tarea Barker había encontrado gran oposición en el área los días 12 y 23 de febrero de 1968. El Jefe del Distrito consideraba que todas las personas que vivían en el área pertenecían al Vietcong o simpatizaban con ese movimiento. Los fuegos preparatorios de los helicópteros con armas y de la artillería fueron ubicados en las zonas de aterrizaje usadas por las dos compañías. Al aterrizar y durante su avance en las posiciones enemigas, las fuerzas de ataque fueron apoyadas por helicópteros con armas de la 174ª Compañía de Aviación y la Compañía B del 23º Batallón de Aviación. Para eso de las 1500 horas, ya había cesado toda la resistencia enemiga y el resto de esas fuerzas se había replegado. El resultado de esta operación fueron 128 soldados del Vietcong muertos en acción. Durante los fuegos preparatorios y la acción terrestre de las compañías de ataque, murieron 20 individuos no combatientes que quedaron atrapados en el área de batalla. Las fuerzas norteamericanas sufrieron 2 muertos y 10 heridos en acción, por trampas explosivas, y un soldado ligeramente herido en la pierna por fuego de arma de pequeño calibre. Ningún soldado norteamericano murió por fuego de francotiradores, como fue la razón que se alegó para matar a los civiles. Entrevistas con el Teniente Coronel Frank A. Barker, comandante de la Fuerza de Tarea; el Mayor Charles C. Calhoun, S3 de la Fuerza de Tarea; el Capitán Ernest L. Medina, Oficial al Mando de la Cía C, 1-20; y el Capitán Earl Michles, Oficial al Mando de la Compañía B, 4-3, revelaron que en ningún momento los soldados norteamericanos reunieron ni mataron civiles. Los habitantes civiles en el área empezaron a replegarse al sudoeste tan pronto como empezó la operación y al transcurrir la primera hora y media todos los civiles visibles habían despejado el área de operaciones. *

3. (C) El Jefe del Distrito de Son Tinh no le da a las acusaciones ninguna importancia y señala que los dos caseríos en donde se alega que ocurrió el incidente están en un área controlada por el Vietcong desde 1964. El Coronel Toan, Comandante de la 2ª División del Ejército de la República de Vietnam informó que formular semejantes alegatos contra fuerzas norteamericanas es una técnica común de la maquinaria de propaganda del Vietcong. El Adjunto 2 contiene la traducción de un mensaje de propaganda actual del Vietcong dirigido a los soldados del Ejército de la República de Vietnam, pidiéndoles que disparen contra los norteamericanos. Este mensaje se lo transmitió a su comandancia general el oficial al mando de la 2ª División del Ejército de la República de Vietnam, aproximadamente el 17 de abril de 1968, como asunto de información. En él se repiten las mismas acusaciones formuladas por el Jefe de la Aldea de Son My, además de otros alegatos de atrocidades cometidas por soldados norteamericanos.

4. (C) Se concluye afirmando que 20 individuos no combatientes resultaron accidentalmente muertos cuando quedaron atrapados entre los fuegos preparatorios y los fuegos cruzados de las fuerzas norteamericanas y del Vietcong, el 16 de marzo de 1968. Además se concluye afirmando que los soldados norteamericanos no reunieron a los civiles ni dispararon contra ellos. La acusación de que las fuerzas norteamericanas dispararon y mataron de 400 a 500 civiles obviamente es una campaña publicitaria del Vietcong para desacreditar a Estados Unidos ante los ojos del pueblo vietnamita en general y en particular, ante lo ojos de los soldados del Ejército de la República de Vietnam.

5. (C) Se recomienda el lanzamiento de una campaña de contrapropaganda contra el Vietcong al este del Distrito de Son Tinh.

2 Adjuntos

a/s ORAN K. HENDERSON

Coronel, Infantería

Comandante

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Nota de la Comisión Peers al pié de la página

* Se debe hacer notar que no se hace referencia alguna en este párrafo de ningún miembro del 123º Batallón de Aviación, ni de la acusación del Oficial Técnico Thompson.

 

Disposiciones del Manual de Campaña del Ejército de EE.UU. relativas a...

 

Manual de Campaña del Ejército de EE.UU.

Ley de la Guerra Terrestre, 1956

 

2. Propósito de la Ley de Guerra

La conducta de las hostilidades armadas en tierra está reglamentada por la ley de la guerra terrestre, la cual puede estar o no escrita. Está inspirada en el deseo de disminuir los males de la guerra mediante:

a. Protección de combatientes y no combatientes contra el sufrimiento innecesario;

b. Salvaguarda de ciertos principios de los derechos humanos de las personas que caen en manos del enemigo, particularmente los prisioneros de guerra, los heridos y enfermos, y los civiles; y

c. Ayuda a la restauración de la paz...

 

3. Principios Básicos

a. Efecto Prohibitorio. La ley de la guerra establece límites en el ejercicio del poder del beligerante en los intereses mencionados en el párrafo 2 y requiere que los beligerantes se abstengan de emplear cualquier tipo o grado de violencia que no sea verdaderamente necesario para los propósitos militares, y las hostilidades se conduzcan de acuerdo con los principios de humanidad y caballerosidad.

El efecto prohibitorio de la ley de la guerra no se minimiza con la "necesidad militar" definida como el principio que justifica aquellas medidas no prohibidas por la ley internacional indispensables para asegurar la completa sumisión del enemigo, tan pronto como sea posible. La necesidad militar generalmente ha sido rechazada como una defensa de los actos prohibidos mediante el derecho consuetudinario y las leyes de la guerra convencional por cuanto que la última fue desarrollada y estructurada considerando el concepto de la necesidad militar.

b. Obligatoria para Estados e Individuos. La ley de la guerra es obligatoria no solamente para los estados como tales, sino también para los individuos y, en particular, los miembros de sus fuerzas armadas...

 

498. Crímenes Según la Ley Internacional

Cualquier persona, bien sea miembro de las fuerzas armadas o civil, que cometa un acto que constituye un crimen según la ley internacional, es responsable del mismo y está sujeto a castigo...

 

499. Crímenes de Guerra

El término "crímenes de guerra" es una expresión técnica que se refiere a la violación de la ley de la guerra por cualquier persona o personas, bien sean militares o civiles. Cada violación de la ley de la guerra constituye un crimen de guerra...

 

501. Responsabilidad por Actos Realizados por Subordinados.

En algunos casos los comandantes militares pueden ser responsables de los crímenes de guerra cometidos por miembros subordinados de las fuerzas armadas, u otras personas sujetas a su control. Por lo tanto, por ejemplo, cuando las tropas cometen masacres y atrocidades contra la población civil del territorio ocupado o contra los prisioneros de guerra, la responsabilidad puede recaer no solamente en el perpetrador real, sino también en el comandante. Tal responsabilidad se origina directamente cuando los actos en cuestión se cometen en cumplimiento de una orden del comandante. El comandante también es responsable si tiene o debe tener conocimiento, mediante informes recibidos por él o a través de otros medios, de que las tropas y otras personas sujetas a su control están a punto de cometer o han cometido un crimen de guerra o él deja de tomar los pasos necesarios y razonables para asegurar el acatamiento de la ley de guerra o para castigar a los violadores de la misma...

 

505. Universalidad de la Jurisdicción

...b. Personas Acusadas de Crímenes de Guerra. Estados Unidos generalmente castiga los crímenes de guerra como tales solamente si han sido cometidos por nacionales enemigos o por personas que sirven a los intereses del estado enemigo. Las violaciones de la ley de la guerra cometidas por personas sujetas a la ley militar de Estados Unidos generalmente constituyen violaciones al Código de Justicia Militar y, por ello, serán juzgadas según ese Código... Los oficiales al mando de tropas de Estados Unidos deben asegurar que los crímenes de guerra cometidos por miembros de sus fuerzas contra personal enemigo sean castigados oportuna y adecuadamente.

 

508. Sanciones Penales.

El castigo impuesto por una violación de la ley de la guerra debe guardar proporción con la gravedad del delito. La pena de muerte puede imponerse por violaciones graves de una norma jurídica...

 

509. Defensa de Órdenes Superiores

a. El hecho de que la ley de la guerra haya sido violada en cumplimiento de una orden dada por una autoridad superior, bien sea militar o civil, no priva al acto en cuestión de su carácter de crimen de guerra, ni constituye una defensa en el juicio del individuo acusado, a menos que no supiera y razonablemente no se hubiera podido esperar que supiera que el acto era ilegal. En todos los casos en que se considera que la orden no constituye defensa de una acusación de crimen de guerra, el hecho de que el individuo estuviera actuando en cumplimiento de órdenes puede considerarse un atenuante del castigo.

b. Al considerar si la orden de un superior constituye una defensa válida, la corte debe tomar en consideración el hecho de que obedecer órdenes militares legales es deber de todo miembro de las fuerzas armadas; que no se puede esperar que este último, bajo las condiciones de la disciplina de guerra, analice escrupulosamente los méritos legales de la orden recibida; que ciertas reglas de la guerra pueden ser controversiales; o que un acto que de otra forma viene a ser un crimen de guerra puede ser cometido en acatamiento de órdenes concebidas como medida de represalia. Al mismo tiempo se debe tener presente que los miembros de las fuerzas armadas están obligados a obedecer solamente las órdenes legales.

 

510. Oficiales Gubernamentales

El hecho de que la persona que comete un acto que constituye un crimen de guerra actuase como jefe de estado u oficial gubernamental responsable no lo libera de responsabilidad por el acto cometido.

 

 

MACV

COMANDO DE ASISTENCIA MILITAR, VIETNAM

Tarjeta de Bolsillo, "Nueve Reglas"

Reglas:

Los vietnamitas han sufrido muchísimo en su prolongada lucha contra los comunistas. Nosotros, los militares norteamericanos, ahora estamos en Vietnam porque su gobierno ha pedido que ayudemos a sus soldados y a su pueblo a ganar esa lucha. Los miembros del Vietcong tratarán de enemistar al pueblo vietnamita en contra nuestra. Nosotros podemos vencerlos en todo momento a través de la resistencia, la comprensión y la generosidad que demostremos con el pueblo. Aquí aparecen reglas muy sencillas al respecto:

  1. Recuerde que somos huéspedes del país: no debemos hacer exigencias ni buscar un tratamiento especial.
  2. ¡Únase al pueblo! Comprenda su forma de vida, use frases de su idioma y respete sus costumbres y leyes.
  3. Trate a las mujeres con respeto y educación.
  4. Trabe amistad con los soldados y personas comunes y corrientes.
  5. Siempre conceda al vietnamita el derecho de paso.
  6. Esté pendiente de la seguridad y preparado para reaccionar de acuerdo con su destreza militar.
  7. No llame la atención con un comportamiento extraño, grosero u ofensivo.
  8. Evite segregarse del pueblo valiéndose para ello de demostraciones de riqueza o privilegio.
  9. Ante todo somos miembros de las Fuerzas Militares de Estados Unidos en una misión difícil, responsables por todas nuestras acciones personales y oficiales. Somos un reflejo de nuestro honor y el de los Estados Unidos de América.

DISTRIBUCIÓN: Uno a cada miembro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Vietnam (septiembre de 1967).

Tarjeta de Bolsillo del MACV

"El Enemigo en sus Manos"

Como miembro de las Fuerzas Militares de EE.UU., debe acatar las disposiciones de la Convención de Ginebra de 1949 relativas a los Prisioneros de Guerra, a las cuales se adhirió nuestro país. Según esta Convención:

 

Usted puede y debe:

 

Usted no puede y no debe:

TRATAR SIEMPRE A SU PRISIONERO HUMANAMENTE.

 

FRASES CLAVES

Español Vietnamita

Alto Dung Lai

Deponga su arma Buong sung xuong

Arriba las manos Dua tay len

Mantenga las manos en la cabeza Dau tay len dau

Lo voy a registrar Toi Kham ong

No hable La dang kia

Voltee a la derecha Xay ben phai

Voltee a la izquierda Xay ben trai

 

EL ENEMIGO EN SUS MANOS

 

  1. Manéjelo con firmeza y rapidez, pero humanamente.

Se debe desarmar, registrar, proteger y observar al cautivo. Pero también se le debe tratar en todo momento como un ser humano. No se le debe torturar, asesinar, mutilar o degradar, inclusive si se niega a hablar. Si el cautivo es una mujer, hay que tratarla con todo respeto debido a su sexo.

 

2. Llevar al cautivo rápidamente a lugar seguro.

Tan pronto como sea posible, evacuar al cautivo al lugar de seguridad e interrogación designado por el comandante. Los documentos militares tomados del prisionero también se deben enviar a los interrogadores, pero el cautivo debe conservar su equipo personal, excepto sus armas.

 

3. El maltrato de cualquier cautivo constituye un delito criminal. Todo soldado es personalmente responsable por el enemigo que esté en su poder.

Es deshonroso y estúpido maltratar al cautivo. También constituye un delito punible. Ni siguiera un enemigo golpeado se rendirá si sabe que sus aprehensores lo torturarán y asesinarán. Presentará resistencia y hará que su captura sea más costosa. Dar trato justo a los cautivos sirve para promover la rendición del enemigo.

 

4. Trate al cautivo herido o enfermo lo mejor que pueda.

El prisionero salvado puede ser una fuente de inteligencia. En todo caso es un ser humano y se le debe tratar como tal. El soldado que ignora al enfermo y al herido está degradando su propio uniforme.

 

5. Todas las personas en su poder, bien sean sospechosos, civiles o combatientes, deben ser protegidas contra la violencia, los insultos, la curiosidad y las represalias de cualquier tipo.

Deje que los tribunales y los jueces se encarguen de asignar el castigo. El soldado demuestra su fortaleza con la justicia y la humanidad con que trate a las personas que estén en su poder.

(septiembre de 1967)

 

Tarjeta de Bolsillo de MACV

"Guía para los Comandantes en Vietnam"

 

  1. Hacer que el bienestar de sus soldados sea su principal preocupación, prestar especial atención a su alimentación, correo y atención médica.
  2. Dar prioridad a los asuntos de inteligencia, contrainteligencia y presentación de informes precisos y oportunos.
  3. Dirigir a su comando hacia las operaciones sostenidas: mantener presión constante en el enemigo.
  4. Reaccionar rápidamente y con toda la fuerza disponible a las oportunidades que se presentan para destruir al enemigo; desorganizar las bases enemigas, capturar o destruir sus escondites de abastecimientos.
  5. Hacer accesibles las carreteras y usarlas, igualmente con las vías fluviales y los ferrocarriles; estar alerta y preparado para emboscar al que pretenda emboscarlo.
  6. Hostigar las líneas de comunicación del enemigo mediante emboscadas e incursiones.
  7. Usar su potencia de fuego con cuidado y discriminación, particularmente en las áreas habitadas.
  8. Aprovechar las oportunidades que se presenten para librar una guerra sicológica.
  9. Ayudar al "desarrollo revolucionario" con énfasis en las áreas de prioridad y las operaciones de acción cívica, siempre que sea factible.
  10. Estimular y ayudar a las unidades paramilitares y militares vietnamitas; hacer que participen en las operaciones nuestras cada vez que se presente una oportunidad.
  11. Ser más inteligente y diestro que el enemigo; estimular el profesionalismo, la ingenuidad táctica y la agudeza mental; aprovechar todas las oportunidades para mejorar el adiestramiento de los soldados y las unidades.
  12. Mantener bien informados a sus oficiales y soldados, conscientes de las nueve reglas para el personal del MACV, de las técnicas de la insurrección comunista y la función de las fuerzas del mundo libre en Vietnam.
  13. Mantener una política alerta de "puertas abiertas" sobre las quejas y sensibilidades con el fin de detectar y corregir la mala conducta.
  14. Distinguir la valentía y al trabajo sobresaliente.
  15. Inspeccionar frecuentemente a las unidades de dos escalones inferiores a su nivel para asegurar que acate lo antedicho.

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