EFE- 11
septiembre 2003
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Por José Guillermo Herrera Bogotá, (EFE).- La mezzosoprano colombiana Martha Senn unirá su canto al de las ballenas jorobadas en "Pacificanto", una cantata de música experimental escenificada que será estrenada a finales de mes en una catedral subterránea del centro del país. La obra es el resultado final de una iniciativa del científico Jorge Reynolds, también colombiano e inventor del marcapasos cardiaco, que desde hace años investiga a esos enormes cetáceos, para aplicaciones en el corazón humano, y graba sus melodías. "Hace tres años, el doctor Reynolds me dijo: 'Martha, ¿a usted le gustaría cantar con una ballena?'", recordó a EFE la artista, coincidiendo con la presentación de la cantata. El proyecto "Pacificanto" fue divulgado la víspera en Bogotá por Senn, Reynolds y el ex presidente colombiano Belisario Betancur (1982-86), que dirige la Fundación Santillana para Iberoamérica. La obra reúne los esfuerzos de Reynolds, como responsable de su parte científica y tecnológica; de Senn, como directora artística general e intérprete vocal de la cantata, y de Huáscar Barradas, venezolano que compuso su partitura y que actuará como director musical de "Pacificanto", en la que además tocará caracolas, ocarinas y otros instrumentos de viento. El pianista Pablo Arévalo y el director de escena y escenógrafo Rolf Abderhalden, ambos colombianos, también forman parte del equipo del proyecto e intervendrán en "Pacificanto", que sus autores consideran como una obra sin parangón en el mundo. La artista aludió al despliegue tecnológico que permitirá recoger y transmitir los sonidos de esos cetáceos, conocidos como yubartas, centenares de los cuales visitan por esta época, cada año, el Pacífico colombiano, donde alumbran sus ballenatos. Los cantos son captados por los llamados "oídos del mar", boyas instaladas por el grupo Seguimiento Corazón Vía Satélite (SCVS), que lidera Reynolds. Por ese medio llegarán hasta el escenario del espectáculo, la Catedral de Sal de Zipaquirá, patrimonio de la humanidad, construida a 35 metros de profundidad, en antiguas salinas de la localidad de su mismo nombre, a menos de cincuenta kilómetros al norte de la capital colombiana y donde la cantata se estrenará el próximo 27 de septiembre, con repetición un día después. La otra aportación de "Pacificanto" es la de "haber construido un instrumento de percusión vivo, que acompañará la obra". Ese instrumento, explicó Senn, "está basado en el palpitar del corazón de una de las ballenas -registrado por Reynolds-, que es de seis palpitaciones por minuto, mezclado con la palpitación de los corazones de los artistas en escena". La combinación de corazones relatará el último de los siete movimientos que componen la cantata, con un mensaje en emberá (lengua del pueblo indígena homónimo) que dice "oigan corazones, oigan la vida", en la voz de una niña aborigen. La emberá será una de las cuatro lenguas indias del litoral del Pacífico colombiano -las otras son la cuna, la awa pit y la waunana- escogidas para apartados de la cantata, que también incluye citas del poeta chileno Pablo Neruda y el colombiano Enrique Buenaventura. Para Senn, las jorobadas son "magníficos seres que, entre todas las maravillas que hacen y que nos dan ejemplo a los humanos, como tantos animales en el mundo, saben cantar amando y saben amar cantando". Sus cantos "son armónicos", añadió Senn, y observó que estas ballenas "cantan intervalos justos, construyen melodías, cada cinco años le agregan un compás más a la melodía que traen, tienen una memoria musical extraordinaria y se comunican cantando, es decir, se comunican en armonía". El equipo creador de "Pacificanto" ha tomado el "periplo eterno" de las yubartas, con sus milenarias excursiones desde la Antártida y hasta el Pacífico, como "una metáfora del viaje vital humano". La mezzosoprano dijo que "cantar con las ballenas en tiempo real, en un escenario tan maravilloso, como son las profundidades de la Catedral de Sal, es una proeza que no se ha hecho nunca". EFE jgh/bg/msr
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