Chávez califica de "hipócrita" a organismo de la OEA  

CNN - 28 de marzo, 2004


 CARACAS -- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó el domingo de "fariseos hipócritas" a los funcionarios de un organismo de la OEA y fustigó a una dependencia de las Naciones Unidas, después de que criticaran sus políticas laborales y de derechos humanos, y advirtió que defenderá su gobierno "cueste lo que cueste".

El mandatario rechazó un reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que alertó sobre una "clara debilidad" en el estado de derecho en Venezuela, e hizo lo propio con otro informe de una comisión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que investiga denuncias de despidos de trabajadores estatales opositores al gobierno.

"Aquí hay un país soberano y aquí hay una Constitución, aquí no va a venir ningún poder internacional ni ninguna institución internacional inmoral", afirmó en su programa semanal "¡Aló Presidente!".

Calificó a la CIDH, organismo independiente dentro del sistema de la Organización de Estados Americanos (OEA), como "fariseos hipócritas que dicen defender los derechos humanos pero no emiten una sola palabra ante el bombardeo de una ciudad llena de mujeres y de niños y de civiles como es Bagdad... no dicen nada ante el secuestro del presidente Aristide que fue secuestrado por soldados estadounidenses", agregó.

No es la primera vez que el mandatario venezolano critica a esas organizaciones, así como ha cuestionado varias veces los bombardeos a Iraq encabezados por Estados Unidos y ha dicho que desconoce al gobierno de Haití que sustituyó a inicios de marzo al de Jean-Bertrand Aristide, quien aseguró haber sido secuestrado.

"Nosotros tenemos que luchar por la dignidad, cueste lo que cueste y pase lo que pase", dijo Chávez al insistir en que la revolución que dice liderar en el país "es pacífica pero no está desarmada... armada con armas de guerra, dispuesta a defenderse".

Chávez dice que las críticas de los organismos internacionales forman parte de una campaña en contra de su gobierno, que ya lleva cinco años, al frente del quinto mayor exportador mundial de crudo.

El presidente venezolano enfrenta este año la posibilidad de un referendo revocatorio de su mandato. Organismos y gobiernos extranjeros le han pedido que facilite la consulta, que depende de una decisión definitiva del máximo órgano electoral del país.

El mandatario también rechazó un supuesto informe de un comité de la OIT, la dependencia de asuntos laborales de la ONU, del que dijo haberse enterado por la prensa venezolana, y que supuestamente ordenaría a Venezuela la recontratación de trabajadores que presuntamente habrían sido despedidos por apoyar una huelga general el año pasado que buscaba la renuncia de Chávez.

"La OIT se puede ir a freír monos si le da la gana... El día que Tarzán de los monos venga aquí y aparezca aquí... bueno vamos a reengancharlos. ¡Nunca serán reenganchados!", dijo el mandatario.

El militar retirado, que ahora celebra el dominio que tiene sobre la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), despidió a unos 18.000 trabajadores de esa empresa por apoyar el paro que detuvo temporalmente las vitales operaciones petroleras entre diciembre del 2002 y enero del 2003. La OIT investiga denuncias de persecución de líderes sindicalistas y de despidos de opositores al gobierno.

Pide respeto para tribunal

Asimismo, Chávez, pidió respeto para la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de pasar a observación 800.000 firmas en una petición para revocar su mandato.

La Sala Constitucional del TSJ el martes anuló la decisión de la Sala Electoral, que había ordenado al Consejo Nacional Electoral (CNE) considerar como válidas las 800.000 firmas pasadas a observación en febrero.

Con estas rúbricas, la oposición tendría la cantidad suficiente de firmas para llamar a una consulta presidencial.

Chávez dijo que la Sala Electoral había tomado una decisión "descabellada". "Ahora vino la Sala Constitucional y puso las cosas en su lugar", dijo el mandatario el domingo durante su mensaje semanal.

Hace un mes, el CNE objetó las 800.000 firmas dejando a la oposición sólo con 1,8 millones de las 2,4 millones de firmas válidas necesarias para llamar a un referendo revocatorio.

Esa decisión encendió protestas callejeras que dejaron diez muertos y más de cien heridos.

Chávez pidió el respeto de todos los venezolanos hacia las decisiones de las autoridades, y manifestó que respetaba los resultados del proceso de verificación de las firmas recogidas del gobierno para pedir un referendo contra diputados de oposición.

El CNE declaró el viernes que el oficialismo tiene suficientes firmas para revocar a sólo dos de los 37 diputados de oposición en la lista entregada al organismo.

"Nosotros no le tenemos miedo al referendo", dijo Chávez.

El CNE informó que de ser exitoso el proceso de verificación, otros siete diputados serían sometidos a referendo. Falta aún por verificar las firmas para la consulta de 13 diputados opositores.

Según la legislación, se requieren las firmas de 20 por ciento de los electores inscritos para pedir un referendo contra un funcionario público después de concluir la mitad de su mandato.

(Con información de Reuters y Associated Press)

 


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