El gobierno pide la detención de los piqueteros que el miércoles 22 de octubre bloquearon las puertas del Ministerio de Trabajo durante 12 horas. Los manifestantes reclamaban la concesión de subsidios estatales al desempleo.
Tiempos del Mundo - noviembre 2003
BUENOS AIRES. El fiscal
federal Luis Comparatore solicitó la
identificación de los piqueteros
denunciados por el gobierno, a raíz de la supuesta
encerrona al Ministerio de Trabajo, y planteó que
luego de ello se proceda a la inmediata
detención de los mismos. Mientras tanto, el
presidente Néstor Kirchner se reunió con uno
de los sectores dialoguistas del movimiento de desocupados.
Según la denuncia del
ministerio, la Corriente Clasista y Combativa, liderada por
Juan Carlos Alderete, bloqueó las puertas de acceso y
salida de la sede ministerial. Los manifestantes reclamaban,
entre otras cosas, la concesión de subsidios
estatales al desempleo y sólo dejaron salir del
edificio a Carlos Tomada, titular del citado ministerio y a
varios de sus colaboradores, después de unas 12 horas
de tensa negociación. Desmentida Sobre el tema, Tomada
informó que no hay modificaciones en la
relación entre gobierno y manifestantes. En tanto, el
gobierno desmintió la creación de brigadas
especiales para controlar y tratar con los
piqueteros. La denuncia del gobierno no
involucró a ninguna persona sino que
responsabilizó de los hechos a cinco organizaciones
de piqueteros, como se conoce en la Argentina a
los desempleados que bloquean calles y carreteras para
reclamar puestos de trabajo, alimentos y
subsidios. Según el Ejecutivo,
esas agrupaciones son el Movimiento de Unidad Popular, el
Frente Unido de Trabajadores Deso-cupados, el Frente
Único de Trabajadores Desocupados y Ocupados
(Futradeyo), el Movimiento Popular 20 de Diciembre y la
Tendencia Clasista 29 de Mayo. Por otra parte, Comparatore
impulsó la investigación de la denuncia
radicada por el gobierno y tipificó los hechos como
presunta privación ilegítima de la
libertad agravada. En su requerimiento elevado
al juez federal Norberto Oyarbide, el fiscal planteó
que se forme una comisión de la Policía
Federal a efectos de identificar a las personas que,
según la denuncia del ministerio, bloquearon las
puertas de acceso y salida de la sede ministerial.
El Futradeyo reivindica
trabajo genuino, tres mil subsidios a
jefas y jefes de hogar o planes del programa Empleo
Comunitario, subsidios para sustentar proyectos
productivos, y la cesión en comodato por 100
años de cinco hectáreas en el conurbano,
además de otros pedidos. Por otro lado, Néstor
Pitrola, líder del Polo Obrero e integrante del
Bloque Piquetero Nacional, afirmó que los
deso-cupados nucleados en esa organización
repudian totalmente la criminalización de la
protesta social y la creación de una brigada
antipiquetera en la Policía federal para
controlarla. Mientras tanto, Alberto Fernández,
jefe de Gabinete del gobierno, aclaró que la
brigada antipiquetes tendrá una
función disuasiva y no represiva. Queremos
controlar sin que haya desbordes, dijo.u
(EFE) Entre el hambre y las
ganas de hacer política BUENOS AIRES. Las
reivindicaciones sociales y los intereses políticos
se entremezclan en la puja entre el gobierno y el movimiento
piquetero, que en los últimos años
se ha convertido en la voz de los desempleados
argentinos. En el centro del conflicto
está el manejo de los casi 2.000.000 de subsidios que
el Estado distribuye entre los jefes de familia sin empleo y
la decisión de las autoridades de no ampliar el
número de beneficiarios. La palabra
piquetero forma parte del léxico de los
argentinos desde 1997, cuando al calor de la crisis
económica los desocupados comenzaron a bloquear
calles y carreteras para dar a conocer sus demandas de
trabajo y alimentos en todo el país. Todo este movimiento
está vinculado a alguna línea política,
generalmente de izquierda, explicó el
periodista Rodrigo Conti, uno de los autores del libro
Piqueteros. Una mirada histórica,
publicado recientemente. Conti, que en dos
años de investigación pudo conocer por dentro
cómo funcionan estas organizaciones, consideró
que los grupos que endurecen su posición lo
hacen porque ven que el gobierno quiere restarles poder para
devolverlo a los sindicatos.u(EFE) Politique
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Por José Ripoll