La Derecha en un Momento de Quiebre
Un paso adelante, dos atrás

Tiempos del Mundo-noviembre 2003


SANTIAGO. Cuando todo indicaba que los partidos de la derecha opositora, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), habían zanjado sus querellas internas, producto de las apetencias por cupos en las elecciones municipales de fines del próximo año, la tensión se volvió a elevar luego de que la primera ratificara una querella por injurias y calumnias contra la diputada Pía Guzmán, militante de la segunda.

En el marco de la investigación de una red de pedofilia y abuso de menores que sigue la justicia y que afecta al empresario Claudio Spiniak, la diputada Pía Guzmán sugirió que también podían estar involucrados dos senadores de la UDI, caracterizada por una fuerte influencia de los sectores más conservadores de la Iglesia Católica, cuyos principales líderes estuvieron directamente vinculados al gobierno militar que encabezó el general Augusto Pinochet.

Guzmán recibió inicialmente el apoyo de su partido, pero luego se le pidió que abandonara un cargo directivo mientras se aclaraban unos hechos que conmocionaron el ambiente político nacional y a toda la ciudadanía. La apreciación popular respecto de los políticos es de una desconfianza que supera el 75 por ciento, según un sondeo reciente.

Un encuentro entre Pablo Longueira y Sebastián Piñera, los líderes de ambas colectividades, pareció ser el punto de cierre de la polémica entre ambos, lo cual deja de lado temas de relevancia en el Parlamento. Ambos acordaron poner todo en manos de la justicia, institución que resolvería responsabilidades en el caso de la diputada Pía Guzmán y si sus denuncias tenían o no fundamento.

Longueira reiteró la hipótesis de que el involucramiento de dos senadores de la UDI con el empresario Spiniak constituye parte de una conspiración para desprestigiar a su partido y desacreditar a su eventual candidato presidencial en 2005, el actual alcalde de Santiago, Joaquín Lavín. Ya se había entregado antecedentes al Ministro del Interior, José Miguel Insulza, y también al juez investigador de la red de pedofilia.

El líder de la UDI ratificó en los tribunales la querella contra la diputada Pía Guzmán, lo que automáticamente precipitó la polarización entre la UDI y RM. Visiblemente alterado, Longueira dijo que él, como hombre católico, se había comunicado en oraciones con el senador asesinado y viejo amigo Jaime Guzmán, fundador y un verdadero símbolo de su partido, quien le había ratificado que debía seguir adelante en la búsqueda de los conspiradores y perseguir al sacerdote José Luis Artiagoitía, porque también formaba parte del montaje. Guzmán fue asesinado por el comunista Frente Patriótico Manuel Rodríguez el 1° de abril de 1991, justo al año de haberse reiniciado la democracia en el país.

Longueira dijo sentirse entendido por todos los chilenos que, cuando viven momentos de dolor, rezan y recurren a esos seres queridos que ya no están entre ellos. “En la UDI eso ocurre siempre (...). Muchas veces tomamos decisiones pensando en lo que haría Jaime [Guzmán], así de simple, y si deslicé, que así actuamos, así es, y sé que se están mofando, se están riendo”, sostuvo.

Aseguró también el líder opositor que tiene más fuerza que nunca la tesis de montaje para perjudicar a dos senadores de sus filas. “La verdad está cada vez más cerca y el país va a quedar impactado”, dijo el dirigente gremialista. El sacerdote Artiagoitía dirige la Fundación Nuestra Señora de Guadalupe, bajo cuya responsabilidad se encuentran niños que han sido abusados sexualmente. Declaraciones del clérigo señalaron que había posiblemente políticos involucrados en el tema de la pedofilia. El Arzobispado de Santiago apoyó la gestión del sacerdote afectado por las palabras del diputado Longueira.

El presidente del Senado por su parte, el demócratacristiano Andrés Zaldívar, calificó de incomprensibles las afirmaciones de Longueira, y afirmó que el apasionamiento que ha tenido el máximo dirigente lo ha llevado a “perderse”de la senda que debe seguir y desviarse del objetivo central, que es establecer las implicancias y responsabilidades en la red de pedofilia.

Zaldívar reiteró que cree que no hay senadores o diputados involucrados en este caso. Por su parte, el secretario general de la UDI, diputado Patricio Melero, en una apelación por la unidad de la alianza de derecha, dijo que las relaciones con RN son las que se establecieron cuando se comprometieron a dejar en manos de la justicia el tema de las denuncias y el escándalo desatado por las declaraciones de la diputada Pía Guzmán.

El dirigente gremialista advirtió al timonel de RN que no se hiciera el cómico, refiriéndose a dichos de Piñera publicados en un medio, donde expresó que “lo único que falta es involucrar al pato Donald
por Manuel Fuentes W.

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